GRAVELLY RUN

 

 

 

I don’t know somehow it seems sufficient

to see and hear whatever coming and going is,

losing the self to the victory

of stones and trees,

of bending sandpit lakes, crescent

round groves of dwarf pine:

for it is not so much to know the self

as to know it as it is known

by galaxy and cedar cone,

as if birth had never found it

and death could never end it:

the swamp’s slow water comes

down Gravelly Run fanning the long

stone-held algal

hair and narrowing roils between

the shoulders of the highway bridge:

holly grows on the banks in the woods there,

and the cedars’ gothic-clustered

spires could make

green religion in winter banes:

so I look and reflect, but the air’s glass

jail seals each thing in its entity:

no use to make any philosophies here:

I see no

god in the holly, hear no song from

the snowbroken weeds: Hegel is not the winter

yellow in the pines: the sunlight has never

heard of trees: surrendered self among

unwelcoming forms: stranger,

hoist your burdens, get on down the road.

GRAVELLY RUN

 

 

 

No sé, de alguna manera parece suficiente

pararse a ver y oír los ires y venires que ocurran,

entregando mi ser a la victoria

de las piedras y los árboles,

de ondulados lagos de arena, agrupaciones de pinos

enanos en forma de cuarto creciente:

porque no se trata de conocer el ser

como conocerlo como lo conocen

la galaxia y la piña del cedro,

como si su nacimiento no hubiese sucedido

y la muerte no pudiese terminarlo.

el agua lenta del pantano llega

a Gravelly Run meciendo la cabellera

de algas sujetas

a las piedras y estrechándose se abalanza

entre los pilares del puente de la autopista:

allí en los bosques el acebo crece en las orillas

y las agrupaciones góticas de las agujas

de los cedros podrían proporcionar

verde religión en los huesos del invierno:

así que miro y reflexiono, pero la cárcel

de cristal del aire sella cada cosa en su entidad:

de nada sirve aquí filosofar:

no veo

ningún dios en el acebo, ni oigo canción alguna

entre las hierbas rotas por la nieve: Hegel no es el amarillo

invernal de los pinos: la luz del sol no sabe

nada de árboles: mi ser derrotado entre

formas inhóspitas: forastero,

recoge tu fardo, ponte en camino. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Poemas escogidos de A. R. Ammons

traducción de David Cruz y Mario Jurado

editorial Plurabelle

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

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