Ricardo Martínez-Conde

 

 

¿Con qué argumentos disimularé

hoy el miedo?

 

La realidad no somos nunca

nosotros.

 

Uno no acaba de comprender

nunca los argumentos de la maldad;

¿y los de la bondad?

     

Fernando Menéndez

 

 

Los capitalistas sienten horror

vacui.

 

Es más pesada la sombra de la tarde

que la de la mañana.

 

Para los pobres la excepcionalidad

es permanente.

 

Pocos hombres alcanzan

su infancia.

       

Andrés Trapiello

 

 

Que trepen ellos.

 

No hay una sola razón para

conjugar el verbo dominar.

 

Como la llama siempre, en vilo.

 

Una muerte buena y fácil para una

vida buena y difícil.

 

 

 

         

Fernando Aramburu

 

 

En cuanto los ideales son

declarados superiores a los

hombres, comienza la cacería.

 

La arena es infinita, el desierto

acaba.

 

 

De acuerdo, practicaré el ascetismo,

pero solo hasta la hora de comer.

 

Hay muchas naciones en el mundo,

pero ninguna dentro de mí.

José Luis Argüelles

 

 

Quien nunca está solo es que teme

encontrarse con su mejor amigo o

con su peor enemigo.

 

Nunca pudo huir de sí mismo.

Algunos días era el carcelero,

y otros, el prisionero.

 

Los amaneceres nos recuerdan

que Dios pudo hacer bien las cosas.

 

 

Quien se cobija en buena sombra

nunca verá el árbol ni al pájaro

que vuela.

Jordi Doce

 

 

Nadie menciona el miedo, mucho

más común, a lo conocido.

 

¿Y la insatisfacción del deber

cumplido?

 

Todo lo que no hemos hecho

sin saberlo.

 

 

No basta con tener razón. Hay

que aparentar no tenerla.