descripción

 

 

Caer hasta tocar el fondo último, desolado, hecho de un viejo silenciar

y de figuras que dicen y repiten algo que me alude, no

comprendo que, nunca comprendo, nadie comprendería.

Esas figuras -dibujadas por mí en un muro- en lugar de exhibir

la hermosa inmovilidad que antes era su privilegio, ahora

danzan y cantan, pues han decidido cambiar de naturaleza (si la

naturaleza existe, si el cambio, si la decisión … ).

Por eso hay en mis noches voces en mis huesos, y también

-y es esto lo que me hace dolerme- visiones de palabras escritas

pero que se mueven, combaten, danzan, manan sangre, luego las

miro andar con muletas, en harapos, corte de los milagros de

a hasta z, alfabeto de miserias, alfabeto de crueldades … La que

debió cantar se arquea de silencio, mientras en sus dedos se susurra,

en su corazón se murmura, en su piel un lamento no

cesa …

(Es preciso conocer ese lugar de metamorfosis para comprender

por qué me duelo de una manera tan complicada.)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1964

 

Prosa completa

Alejandra Pizarnik

Edición a cargo de Ana Becciu

Prólogo de Ana Nuño

Lumen 

Palabra en el Tiempo 317