‘Y quieres viajar con ella, quieres viajar a ciegas, y sabes que confiará en ti porque

has tocado su cuerpo perfecto con tu mente’ –dijo el poeta.

Para eso es preciso que Melanie no preste atención al hombre que hay detrás de la

cortina: siempre hay un hombre detrás de la cortina.

Hay personas que siempre son actuales, que siempre están en la actualidad: no en la

actualidad del tiempo, que eso es sólo el presente, sino en la actualidad del acto.

Tal vez Melanie tiene esa clase de actualidad, que es del ser y no del tiempo tonto.

La actualidad es algo unánime, consonante, como cuando una orquesta entera, siguiendo

la música, se detiene de pronto y, de pronto, saliendo mágicamente del silencio, vuelve

a comenzar, redonda entre los tímpanos alucinados.

Si uno, merodeando, se siente un triste individuo incoloro, conviene que se envíe a sí

mismo a buscar amor, y pasado y, si puede ser, algo de futuro. Y que aproveche la salida

para tomar un caldo de pollo con causas gordas.