este hombre

que

ahora cerca mi cuello

 
 
 
 
Este hombre que ahora cerca mi cuello
con su sabia muralla de labios
quizá abandone de pronto la almena,
 
quizá desaparezca para siempre.

Porque tiene un tacto en la mirada

 
que recuerda las plumas de los pájaros.
 
 
 
  
 
  
 
 
 
 
 

antes 

 
 
 
Antes,
nunca hubo el silencio necesario entre abrazo y abrazo
para advertir el parpadeo de esta guillotina
que hoy,
al rozar por sorpresa mi nuca con sus manos de lejía
me ha puesto los ojos amargos.
 

Yo misma no me oigo cuando grito.
Querría huir. Pero ya es tarde: 
las sábanas se han convertido en agua cenagosa mezclada

con pegamento.

 

Y dentro de poco,como esa cosa horrible
siga detrás de mí
y usted continúe dormido,

me moriré de risa ante el retrato de Leonardo que tengo
enfrente de mi cadáver.

 
 
 
 
 
 
 
 
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