Amo lento a los amigos que están tristes con cinco dedos en cada mano.
 
Los amigos que enloquecen y están sentados, cerrando los ojos,
 
Los libros tras de sí, ardiendo por toda la eternidad.
 
No los llamo, y ellos regresan profundamente al interior del fuego
 
Tenemos un talento doloroso y obscuro.
 
Construimos un lugar de silencio.
 
De pasión.