arden

las pérdidas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

I. viene el olvido

 

 

 

 

     

LA LUZ hierve debajo de mis párpados.

De un ruiseñor absorto en la ceniza, de sus negras entrañas musicales, surge

una tempestad. Desciende el llanto a las antiguas celdas, advierto látigos

vivientes

y la mirada inmóvil de las bestias, su aguja fría en mi corazón.

Todo es presagio. La luz es médula de sombra: van a morir los insectos en las

bujías del amanecer. Así

arden en mí los significados.