He aquí las cabezas congregadas

a la convexidad; habla el volumen

y no turba el silencio; se averiguan

sólo la dimensión y la tristeza.

Surgen del capitel innumerables,

de la tiniebla de los huesos y

la poderosa ritmación redonda:

consistencia mortal, morfología

que se revela y no se nombra, fruto

obstinado del tímpano y el tiempo.

 

 

 

 

antonio gamoneda

V · exentos II

Pasión en la mirada

1963-70