El mirlo en la incandescencia de tus labios se extingue.

 

Yo siento en ti grandes heridas y te desnudas en mis fuentes.

 

Se extingue el mirlo en las alcobas blancas donde soy ciego, donde, algunas veces,

 

suenan en ti grandes campanas.

 

 

 

 

 

 

 

 

antonio gamoneda

 

Libro del frío (1992) 4 Pavana impura

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

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