mujer desnuda

 

 

 

 

 

 

Tus cabellos descienden en  ala de sombra pero tu cuerpo fulge corno luz en el interior de la nieve

 

 

 

Giras en ti misma corno un planeta doloroso.

 

 

Mujer desnuda: arde

en ti la belleza y

su negación. Pronuncias

como un arpa discante

el último gemido.

 

 

 

Eres hirviente y fría corno el fruto del sándalo, eres indescifrable como los alabastros

 

 

Una rosa de fuego surge de tu vientre y

clamorosa se abre

en la sombra inguinal. Después, se adentra

en mis ojos. Allí

se calcinan sus pétalos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

República de las Letras

Revista de la Asociación Colegial de Escritores de España

número 118

octubre 2010