charles simic

el mundo no se acaba

vaso roto ediciones

traducción de jordi doce

 

 

El gordo que corre tras ella por la calle,

suplicando. Que grita su nombre… ¡le pide volver! El

bello travestí negro con un vestido de debutante de

satén blanco que se abanica con un periódico a pesar

de la nieve en las aceras. La gente que se gira para

mirar. El amante de la cabeza rapada, sin zapatos, que

grita y pone a Dios por testigo.

     

 

The fat man who runs behind her on the street, pleading.

Who calls her name… says he wants her back. 

The beautiful black transvestite in a debutante’s white satin gown,

who fans herself with a newspaper despite the snow on the sidewalk.

The people turning to look. The lover with a shaved head,

no shoes on his feet, calling on God to witness.

 

 

 

 

    

 

Una semana de vacaciones en un pisapapeles

de cristal comprado en Coney Island. La anciana le

quita el polvo cada día. La llamo «la anciana», pero en

realidad parece un mono cuando mira por el cristal.

No llevamos nada puesto, como es lógico. Estoy

consiguiendo un bronceado fantástico, igual que mi

mujer. De noche nos llega un poco de luz del acuario.

Nos volvemos verdes. Mi mujer es un helecho salvaje

de hojas voluptuosamente temblorosas. En el cielo de

los pececillos hay paz y tranquilidad.

   

 

 

A week-long holiday in a glass paperweight bought at Coney Island.

The old lady wipes off the dust every day. I call her an ‘old lady,’ but actually

she looks like a monkey when she peers into the glass. We wear no clothes,

of course. I’m getting a fantastic tan and so is my wife. At night there’s a bit

of light coming from the aquarium. We turn green. My wife is a wild fern with

voluptuously trembling leaves. In goldfish heaven there’s peace and calm.