no se acaba

vaso roto

el mundo simic

charles doce

versión de jordi ediciones

charles simic

el mundo no se acaba

vaso roto ediciones

versión de jordi doce

 

 

Las nubes le dijeron sus nombres en la quietud

de la tarde veraniega, Pero cuando preguntó a las

nubes del anochecer, «¿Han visto a Mary y Priscilla?»,

no tuvo respuesta. Eran un grupito callado y hosco.

Le dieron sus espaldas grises y flotaron hada Sturgis,

donde un granjero acababa de sacrificar a un caballo

enfermo.

 

 

 

¿Son los caníbales rusos peores que los ingleses?

Por supuesto. Los ingleses comen sólo los pies los

rusos el alma. «El alma es un espejismo», le dije a Anna

Alexandrovna, pero siguió comiéndose la mía de todos

modos.

«¿Cómo un exquisito pato confitado o como una

brillante almeja en salmuera?», pregunté. Pero ella se

limitó a frotarse el vientre y sonreírme desde el otro

lado de la mesa.

 

 

 

Un actor que simula estar comiendo en el

escenario del teatro vacío. La mujer que sale corriendo

bambalinas no recuerda su parte. ¡Oh palacio

bañado por la luz de la luna! La mujer desgreñada con

la boca abierta; el falso príncipe llevándose la mano 

 su pistola de juguete.

        

Are Russian cannibals worse than the English? Of

course. The English eat only the feet, the Russians the

soul. ‘The soul is a mirage,’ I told Anna Alexandrovna,

but she went on eating mine anyway.

‘Like a superb confit of duck, or like a sparkling

littleneck clam still in its native brine?’ I inquired. But

she just rubbed her belly and smiled at me from across

the table.

 

 

 

An actor pretending to eat on the stage of the

empty theatre. The woman who rushes in from the

wings has forgotten her lines. O palace bathed in

moonlight! The wild-haired woman with her mouth

open; the false Prince reaching for his toy pistol.

 

 

 

The clouds told him their names in the quiet of

the summer afternoon. But when he asked the evening

clouds,‘Have you seen Mary and Priscilla?, he got no

reply. This was a dour and mute bunch. They turned

their gray backs on him and drifted over toward

Sturgis, where a farmer had just shot a sick horse.

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

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