– Es una confusión,  en el sueño salías por debajo de una puerta

– Parecías llamarme

 – Siempre te busco, se confunden los días, es diciembre

 – Yo también dije tu nombre, parecías no oír

 – ¿Cómo hacerlo? Tu voz no existe, no la recuerdo

 – Hay tanta gente

 – Nunca estuvimos juntas por esta calle, nunca

 – Sin embargo te cuido, sé tus cosas

 – No sos de verdad

 -¿Y vos? ¿Qué sabés de vos?

 – Dejé de extrañarte

 – Te tenía miedo

 – Te tenía miedo, después se me olvidó

 – A mí no, en las  noches paso mi mano por tu frente

 -Sólo viento que entra por la ventana

 – Y el amor equivocado que me hizo traerte

 – Competías, tenía que ser al revés

 – Soplo en tus párpados a veces

 – Esa sombra negra, agachada, que pasa por el cuarto

 – Cuido tus plantas

 – Miro tu retrato, esos ojos acuosos enfermos de tristeza

 – Adoraba llorar, lo heredaste

 – Esta cercanía momentánea va a hacerte mal

 – Siempre me estás llamando por tal o por cual cosa, no puedo irme

 – Quedó todo inconcluso, encima ahora

 – Salió todo bien

 – Olvidaste decirme algunas cosas

 – Es verdad que no me acuerdo qué tenía que decirte

 – Casi muero, no me avisaste

 – Yo también casi muero, es algo que no termina nunca

 – Estás deshecha

 – Y vos luchando por estar entera, cada vez menos

 – Sos humo

 – Y vos fascinada con lo perenne de la materia

 – No puedo abrazar ver oír tu voz

 – Lato

 – Cubrime los hombros con tu amor, siempre serás perdonada

 – Te supe y me doliste, lo único, excesivo

 – El mejor lugar de la vida estuvo entre tus brazos

 – Te abracé,  no sabía

 – Se notaba

 – Por eso vuelvo y te acaricio por las noches, soplo tu pelo, beso tus párpados con aire

 – No vuelvas

 – Me llamaste

 – Es diciembre, todo se confunde

 

 mamá

 

 

 

 

 

 

 

 

María Laura Prelooker


 

4 Comentarios

  1. María Laura: pero ¿el propio fantasma es otro yo? Entiendo que habla ella y su fantasma, no sabemos

    cuándo es una o la otra. Se temen, se acarician con soplos. Dice una: casi muero, no me avisaste; y

    la otra responde: yo también, casi muero. Y una se deshace. Y ¿cuál? dice: el mejor lugar de la vida estuvo entre

    tus brazos. Y una frase extraña: quedó todo inconcluso, pero ahora, encima, salió todo bien. Y otra extraña: competías, tenía

    que ser al revés. Y una dice: no eres de verdad, la otra responde: y tú? ¿qué sabes de ti?

    No es fácil acostumbrarse a no poder identificar a cada una, ni saber cabalmente de qué hablan; no

    es fácil la ambigüedad o la incertidumbre. No conocemos su historia, y para entenderla, con lo que dicen, sería

    necesario conocerla.

    Interesante, porque además el relato es vaporoso, inmaterial, no pesa nada: fantasmagórico.

    Gracias

    Un abrazo

    Narciso

  2. Narciso, querido, lo había subido con guiones de diálogo: cada verso, cada renglón, equivale a un diálogo. Una de las personas que habla está viva y la otra es un fantasma. Voy a ver si puedo editarlo y mejora el efecto… abrazo

    • Ángel querido! con toda la paciencia que me tienes!! gracias, siempre, por la belleza que le imprimís a la edición de mis textos!!

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