“Cada noche los cuerpos ardían en una hoguera de propósitos inciertos,
inflamados en palabras, como brazos que se agitan.
La seguridad ilusoria del presente se desvanecía, huyendo
de relojes de cifra incomprensible. Ni casa ni tierra.


El viaje es un vaivén del miedo a la alegría,
de la insensatez a un extraño conocimiento,
ajeno, sin límites. Tan pronto el pasado
hacía girar sus amenazas
cual palo de ciego sobre nuestras cabezas
como la oscura presencia de un ser futuro
presionaba en nuestro interior con dedos negros,
real como el espacio que no podremos abarcar jamás.


El viaje es una guerra que no acabó en su día.


Ciudades que los ojos no retuvieron al pasar y pese a todo dejaron
una huella secreta e imborrable.
Campos ardiendo a ambos lados de la carretera.
Rostros entre las llamas, desconocidos o familiares,
haciendo señas a la pasión.

Como fotografías, recuerdos ya de lo que aún no ha sucedido.

Las fotos son fuego también para los ojos, con esa fijeza enrarecida.
La música será más fiel que las palabras, cuando no esconda palabras
nunca dichas. La música es la alquimia de los cuerpos.


Al fuego, pues, las fotos. Y los cuerpos,
al fuego, que fertiliza las tierras áridas
y espinosas. Los hijos de la pasión crecerán
con un estigma imborrable en la frente.
¿Pero quién reconocerá el rostro
del que regresa de un país en llamas,
para dar vida al orden que aprendió en el caos?”

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

21 Comentarios

  1. Esto del texto en bloque en vez de en versos me gusta, no sé si es sólo

    el cambio pero me gusta. Quizá es más difícil de seguir, pero hace más

    justicia () a algunas canciones. Creo que los versos, las líneas, también de los poemas,

    deberían ser de ancho muy variable en el mismo poema… parece que nos moleste

    cuando un verso en más largo que el resto…

    Has de inventar algo sobre este asunto, Master, incluyendo -fundamental- la separación

    entre versos, que creo que es realmente importante: mucho más que las medidas en horizontal.

    Un verso aislado entre 2 grandes huecos es completamente distinto a uno en el bocadillo del poema…

    Gamoneda lo aprovecha, creo.

    Abrazo

    Gracias

    narcisodaa

  2. Este texto viene así, dentro de los datos del disco,
    aunque bien podría convertirse en un poema.

    Efectivamente, da la sensación de que un poema corto,
    sí que tiene que tener los versos cortos para recoger el poema.

    Pero un poema largo, si los versos son demasiado cortos, cansa.
    A igual que un texto largo con ideas demasiado extensas.

    Algo habrá que hacer entonces

    abrazo

    Ángel

  3. Si acaso, se podría alternar texto, con versos cortos,
    Una especie de dejar fluir y contener después una idea.

    como si el texto fuese un río,
    con sus meandros, presas
    y rápidos

    Como hacer fartlek leyendo

    ¿No es verdad que en un poema, a veces,
    se alarga la escritura en versos cuya única función
    es llegar al verso mágico? En este caso, cabría poner el texto largo,
    hasta llegar a donde queremos llegar, que pasaría a poema corto.

    Se me ocurre…no sé si es ponerlo demasiado fácil y eso molesta,
    o por el contrario se crea un circuito que hay que recorrer.

    abrazo

    Ángel

  4. Quizá, porque se nota cuando llega el verso mágico,
    habría que hacer caso a esta sensación, para formar una estructura de texto
    más acorde a lo que se siente cuando se escribe. Además de plasmar la magia
    en forma de lenguaje, el texto adquiriría su forma particular, como un dibujo,
    como un cuadro.

    Mmmmm

    Ángel

  5. has tocado un tema que me afecta directamente porque no creo en esa poesía de la que hablas en la que hay versos que son como lacayos con trompeta anunciando la llegada y la partida de otro verso principal, ese verso mágico del que hablas. Claro que hay versos que son obviamente bellos y llegan más que otros por su belleza, pero no creo que sean siempre los mismos para todos ni siquiera los mismos siempre para un sólo humano.La magia de compone también de emoción, y la emoción nace en lugares diferentes de nuestra alma. Y de situaciones diferentes.

    Los poemas son como una pandilla de amigos, los hay evidentemente guapos pero no siempre son los que gustan a todos. Los hay simpáticos, tristes, melancólicos, canallas, alegres….Son heterogéneos y a cada uno le atraen diferentes facetas en diferentes momentos. Por suerte no siempre los físicamente guapos se quedan con todas las miradas ni los corazones ;-).

    Los espacios para enriquecer un poema creando sensaciones e incluso pensamientos diferentes me parecen muy buena idea.

    Un abrazo,

    Vlad

  6. Creo que no me he explicado bien, Vlad,
    pero me da pereza explicarme otra vez.
    Voy a intentarlo de manera simplificada.

    Un poema, siempre, se compone de versos que no encierran magia,
    pero son necesarios, para que el poema sea natural, con sus altibajos.
    No hablo de que esto sea un proceso consciente. Pero cuando relees el poema
    se ve. Lo que yo decía es remarcar la magía simplemente.
    Aunque hay poemas que la magia la contiene el conjunto y otros
    uno o dos o más versos…Depende. Por eso, jugar con el texto para darle una forma.

    Pero solo era una suposición, una idea, nada más. La cuestión había surgido por el hecho
    de que el poema parece monótono si tienen las mísmas longitudes
    todos los versos. En ese caso, creo , hay que saber jugar con la música del poema, para que no sea así.

    abrazo

    Ángel

  7. Mmmmm veo que os traéis interesantes conversaciones, porque hablar de la magia

    o de si los versos son seres vivos son temas sin duda interesantes.

    Aunque llego un poco tarde, apuesto por la vida, claro, lo que es una forma de no

    decir mucho por decirlo todo.

    Un abrazo

    Narciso

    PD. Vlad, si te dejaras caer un poco más por aquí conocerías el festival que es este

    blog: la lluvia es maravilla en sevilla.

  8. Este blog es estupendo, no cabe duda. Yo creo que el mejor.
    El asunto de los versos no es menor. Hay poemas que no tienen ningún verso “mágico” o que tienen todos….
    Mágico, para mi amigo Ángel, viene a ser original, lingüísticamente portentoso… o bello sin más.
    No sé, sería interesante que me lo explique.
    La magia, no la pone sólo el que escribe sino el que la cocina en su mente….

    Abrazo

  9. Mmmmm… me encantaría ver qué decís sobre la magia [y sobre lo que sea]

    A ver si el Master se deja caer y coincidimos.

    Un abrazo

    Narciso

  10. ¿La magia se cocina en una mente?
    No soy el más indicado para hablar de esto, quizá el Sherif sepa más al respecto,
    pero ¿realmente crees que la magia se cocina en alguna mente?

    La magia. Bien podríamos estar hablando del núcleo de la poesía, pero
    la poesía no se puede controlar. No es algo controlable, es libre, va y viene cuando quiere,
    se va si no se le presta la suficiente atención, o vuelve de manera imprevista
    de manera caprichosa. El poeta intenta darle forma con su filtro particular, la encauza hasta
    hacer que discurra por el papel a través del lenguaje y la buena o mejor dicho, perfecta gramática.

    abrazo

    Ángel

  11. La magia es que los versos sean capaces de provocar que la mente se conmueva. Es emoción, a menudo más intensa que cualquiera de las que experimentamos en nuestro día a día. Por eso los que nos resistimos a vivir sin emoción la buscamos y escribimos, para encontrarnos y crear ese vínculo.
    El que se conmueve es el lector, siempre compelido por el autor. Y esa es la magia: que llegue a ese lector que hasta entonces vive una vida sin emoción. A ese lector. No a uno que lee y sigue como si nada. Un poema en manos de uno de estos será siempre como una hoja en el parque: carente de magia si no la coges y la miras con la intensidad debida.

  12. Tienes razón, pero tú hablas de los efectos de la magia, no de la magia.
    También es mágico que alguien se conmueva por leer un texto, por supuesto,
    pero el tema era la magia que contienen los poemas, la que se queda en ellos.

    Ángel

  13. Porque contienen magia, algo que estaba ya ahí de manera invisible,
    y gracias al lenguaje, se ha hecho visible.

    Ángel

  14. Vlad -y Ángel- os voy siguiendo en off. Por lo menos los dos

    admitís de manera indudable que sin magia el asunto poético

    no funciona y, claro, no acabamos de amarrar eso de la magia,

    que se parece en su funcionamiento al viento: sopla donde quiere y

    cuando quiere, y nadie sabe de dónde viene y adónde va…

    Aquí os habéis quedado, me creo ()

    Un abrazo

    Narciso

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