Aunque llevamos ya cierto tiempo desmontando poemas, asunto que no es propiamente una deconstrucción, 

sino una simple limpieza para que queden solamente los elementos básicos, vamos a darle categoría propia,

ya que hemos podido experimentar que se trata de una actividad rápida con la que se lee el poema de un

modo diferente.

Habitualmente utilizamos 3 colores para dar énfasis y distinguir partes. 

Si un poema es especialmente críptico, es un placer -añadido a su lectura- el desmontarlo: así se desahoga

sanamente la agresividad que el poema nos ha generado. 

 

Vamos con uno del gran Giannuzzi que propiamente no necesita deconstrucción, y además es breve. 

 

 

 

 

 

 

 

 

la calle, la gente

 

 

 

Cuántos caminos recorridos, las calles,

los años que pasamos

los pies pegados al pavimento.

La vida que se busca andando,

circularmente hurgando

donde nadie quiere morir y nada se interrumpe.

Amor mío, mira intensamente

por la ventana, hacia abajo, escucha

aquí en la tierra la música humana,

la suave ley de la gravedad

que todo lo recupera, el vivo rumor

del polvo incesante,

las cosas que se declaran conformes y continúan.

La calle está llena de gente inmortal.

         

 

 

 

 

cuántos

caminos            calles

    años 

pies pegados

                        al pavimento

 

la vida se busca 

              [circularmente] hurgando:

nadie       quiere morir  

nada        se interrumpe

 

amor mío:

            mira [intensamente]

ventana            abajo

           escucha

                la música humana

                la ley de la gravedad

[que todo lo recupera]

                el rumor del polvo [incesante]

                las cosas que  conformes  continúan

 

la calle está llena

                              de gente inmortal

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ξ


 

 

 

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