elizabeth bishop

 

visitas a st. elizabeths

cuestiones de viaje, 1965

Obra poética, Ediciones Igitur,

Barcelona, 2008

Traducción de Sam Abrams y Joan Margarit

 

 

 

 



Ésta es la casa de Bedlam.

Éste es el hombre
que está en la casa de Bedlam.

Éste es el tiempo
del hombre trágico
que está en la casa de Bedlam.

Éste es el reloj de pulsera
que cuenta el tiempo
del conversador
que está en la casa de Bedlam.

Éste es el marinero
que lleva el reloj
que da la hora
del hombre honrado
que está en la casa de Bedlam.

Éste es el pantalán, todo él de tabla,
alcanzado por el marinero
que lleva el reloj
que da la hora
del valiente anciano
que está en la casa de Bedlam.

Éstos son los años y los muros de la sala,
los vientos y las nubes del mar de tabla
navegado por el marinero
que lleva el reloj
que da la hora
del hombre malhumorado
que está en la casa de Bedlam.

Éste es el Judío con un sombrero de papel de periódico
que danza llorando abajo en la sala
sobre el crujiente mar de tablas
más allá del marinero
que da cuerda a su reloj
que da la hora
del hombre cruel
que está en la casa de Bedlam.

Éste es el mundo de los libros que se han vuelto opacos.
Éste es el Judío con un sombrero de papel de periódico
que danza llorando abajo en la sala
sobre el crujiente mar de tablas
del marinero loco
que da cuerda a su reloj
que da la hora
del hombre ocupado
que está en la casa de Bedlam.

Éste es el muchacho que golpea el suelo
para ver si el mundo está ahí, y si es plano,
para el Judío viudo con el sombrero de papel de periódico
que danza llorando abajo en la sala
bailando valses a lo largo del entarimado construido
por el silencioso marinero
que escucha su reloj
que marca el tiempo
del hombre tedioso
que está en la casa de Bedlam.

Éstos son los años y los muros, y la puerta
que se cierra sobre un muchacho que golpea el suelo
para sentir si el mundo está ahí, y si es plano.
Éste es el Judío con el sombrero de papel de periódico
que danza alegremente abajo en la sala
dentro de la división de los mares de tabla
más allá del silencioso marinero
que sacude su reloj
que da la hora
del poeta, el hombre
que está en la casa de Bedlam.

Éste es el hogar del soldado desde la guerra.
Éstos son los años y los muros y la puerta
que encierran a un muchacho que golpea el suelo
para ver si el mundo es redondo o plano.
Éste es el Judío con el sombrero de papel de periódico
que danza cuidadosamente abajo en el patio
caminando por el tablón del ataúd de tabla
con el marinero loco
que muestra su reloj
que da la hora
del miserable
que está en la casa de Bedlam.

 

 

 

 

 

 

 

 

visits to st. elizabeths

 

 

 

 

This is the house of Bedlam.

This is the man
that lies in the house of Bedlam.

This is the time
of the tragic man
that lies in the house of Bedlam.

This is a wristwatch
telling the time
of the talkative man
that lies in the house of Bedlam.

This is a sailor
wearing the watch
that tells the time
of the honored man
that lies in the house of Bedlam.

This is the roadstead all of board
reached by the sailor
wearing the watch
that tells the time
of the old, brave man
that lies in the house of Bedlam.

These are the years and the walls of the ward,
the winds and clouds of the sea of board
sailed by the sailor
wearing the watch
that tells the time
of the cranky man
that lies in the house of Bedlam.

This is a Jew in a newspaper hat
that dances weeping down the ward
over the creaking sea of board
beyond the sailor
winding his watch
that tells the time
of the cruel man
that lies in the house of Bedlam.

This is a world of books gone flat.
This is a Jew in a newspaper hat
that dances weeping down the ward
over the creaking sea of board
of the batty sailor
that winds his watch
that tells the time
of the busy man
that lies in the house of Bedlam.

This is a boy that pats the floor
to see if the world is there, is flat,
for the widowed Jew in the newspaper hat
that dances weeping down the ward
waltzing the length of a weaving board
by the silent sailor
that hears his watch
that ticks the time
of the tedious man
that lies in the house of Bedlam.

These are the years and the walls and the door
that shut on a boy that pats the floor
to feel if the world is there and flat.
This is a Jew in a newspaper hat
that dances joyfully down the ward
into the parting seas of board
past the staring sailor
that shakes his watch
that tells the time
of the poet, the man
that lies in the house of Bedlam.

This is the soldier home from the war.
These are the years and the walls and the door
that shut on a boy that pats the floor
to see if the world is round or flat.
This is a Jew in a newspaper hat
that dances carefully down the ward,
walking the plank of a coffin board
with the crazy sailor
that shows his watch
that tells the time
of the wretched man
that lies in the house of Bedlam.





2 Comentarios

  1. Bishop, la mujer cuyo cuerpo de poesía es mezcla de tul y cartón, ambos materiales frágiles y de una unión coherente en sí misma. La mujer frágil. Su contemplación, diferente -por ponerle un adjetivo bien común, que no de excusa para pensar algo más-, es de una cadencia que fastidia a los ansiosos, pero nadie puede dejar de notar que queda algo oculto. Y eso oculto despide una energía que puede ser importante conocer. La soledad. La indiferencia a la propia tristeza. Jugar a las escondidas siendo siempre la que es buscada (que frase pizarnakiana esta última)

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