en el muelle imaginario

 

Ahí paradas, en el muelle imaginario

en la bruma de nuestros dolores, despedíamos cada semana

a los varones que habían quedado vivos en nuestra familia.

Nos íbamos del puerto. Detrás nuestro salía el sol de la vida

Y nosotras seguíamos avanzando con nuestras brumosas pesadillas.

Comenzábamos a odiarnos entonces: tanto aire entrándonos
por entre las piernas

Alrededor de la espalda, los brazos, la nuca,

solas de hombres, que se iban agobiados, sintiéndose culpables
de delitos y crímenes flagrantes:

ellos, que sólo tenían que vivir y nosotras les llorábamos,
les agarrábamos los tobillos

les decíamos no te vayas, ella es mala, estoy tan sola, tengo
todo roto sin vos.

Nos quedábamos sentadas alrededor de las cenizas, 

como en las historias de los cantos medievales.

Si hubiéramos regado la tierra con esos restos, hubiéramos quemado
nuestra no-cosecha

Así de negras se pusieron nuestras manos, resecas por el odio, asombradas

de habernos convertido en esto que somos y en todo lo que pudimos ser
y el dolor,

el aire, la niebla, esas metáforas de la muerte, nos habían obligado a ser.

 

 

seis de espadas

 

 

 

 

 

María Laura Prelooker


 

3 Comentarios

  1. María Laura: entiendo que hablas de muchas formas de muerte o de no vida,

    de separación, ausencia y dolor. Ellos se van cada semana, ellas se quedan y comienzan

    a odiarse. Pero ellos se van sintiéndose culpables de delitos y crímenes -no, parece,

    culpables por dejarlas a ellas-.

    Las manos se les ennegrecen y resecan por el odio, por todo lo que pudieron ser.

    Y en el título: se tenían despiertos unos a otros por si descuidaban la vigilancia.

    Parece, como dices, una guerra medieval, con las mujeres sin hombres alrededor de las

    cenizas.

    Pero me falta o no sé ver el contexto -o el texto-. No encuentro el hilo del que hay que tirar

    para que todas las palabras se tensen de pronto y den sentido al conjunto, me cuenten

    la historia, una historia.

    Gracias por compartirlo.

    Narciso

    • Es exactamente así, tal y como lo dices, más allá de las circunstancias reales, de la anécdota: en general tiendo a pretender que la literatura exceda lo anecdótico, que sea-en-sí-misma. No sé si tienen la intención de contar una historia, sino de transmitir un recorte, de producir una cierta tensión poética. Este texto pertenece a una serie que se llama ANTÍGONA LIMADA, y son poemas/textos/prosa poética basados en una relectura de la tragedia griega, Antígona, de ahí a que el título sea una línea de dicha tragedia, puesta en la boca de los soldados de Creonte. Tienden a mostrar retazos de la vida de una familia luego de la muerte de uno de sus integrantes. Gracias por leerme y por comentarme!

  2. Antígona: wow, questo sono parole maggiore 😎

    Se dice -ya sabes- que Antígona reúne la mayor cantidad de tragedia constante

    y de tragedia sobre tragedia de la historia del arte… pero me sirve para hacerme una idea

    de por donde andás 😎

    Gracias

    Narciso

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