entrecot

 

 

 

Me gusta cocinar
sospechar el punto de sal
el escaso aceite ya humea
vuelta y vuelta,
para sellar las venas
en la mente una cuenta atrás
vino, mientras rodajitas de ajo
esperan su turno
todo en sincronía
ningún movimiento a la ligera
un toque exacto
para cambiar de mano
el mango de la sartén
y deslizar con gracia la abnegada carne
por su fondo, hasta el plato.
 
 
 
 
 
 
 
 
Ángel Ferrer
Inédito
 
 
 
 

 
 
 
 
 
 

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