[Me cago en la pena negra.

Lo cierto es que no esperábamos que las cosas sucedieran como, muy brevemente,

vamos a contar:

estos últimos días, teníamos la idea -ya metapoética, más allá de la poesía- de que

sería el colectivo addison de witt el que nos proporcionaría esa luz que tanto necesitábamos

para comprender algo sobre la poesía y los poetas de nuestra actualidad actual española,

que es la que nos ha tocado vivir.

 

En los últimos tiempos hemos rastreado a poetas y poetos, sin discriminación por edad,

sexo, género, estado civil, raza , credo, escuela poética o calidad de los poemas, en fin,

sin hacer acepción de personas. Solamente nos interesaba quienes son los representantes

actuales de nuestra poesía, si escriben algo valioso y qué es.

 

Y así, pasando de uno a otro, hemos ido por fin a recalar, en nuestro afán por comprender,

en los 34 poetas de la fundación march: nos pareció una muestra suficiente y además, todos 

ellos habían sido sometidos a unas pruebas básicas, lo que añadía valor a la muestra, la

hacía homogénea y permitía comparaciones y, posiblemente, conclusiones.

 

A la vez nos apoyamos en los addison, que también constituían un extraño fenómeno: cinco

personas con una cultura poética suficiente que habían decidido agruparse, permaneciendo

en el anonimato, actuando siempre de forma consensuada, y escribiendo durante varios años

[desde 2007 a 2013, exactamente 200 entradas en su blog] de la poesía, los poetas y los asuntos

relacionados. 

Se trata de algo -los addison- que, posiblemente, no se volverá a repetir, y que nos proporcionó 

mucha información privilegiada, ya que los addison, además de su conocimiento de la poesía,

conocían a muchos -muchos- de los personajes de los que hablaban en su blog, tanto poetas

como parapoetas, es decir, del mundo de la farándula de la poesía en el país. 

Al parecer podíamos, con su información, separar la realidad de las apariencias o conocer

aspectos de este crudo asunto a los que nunca hubiéramos tenido acceso sin ellos. 

El número, la cantidad de casos que tenían que denunciar era muy alto [tanto de los concursos

de poesía, del comportamiento de las editoriales y de los críticos de poesía de los grandes diarios

como, lo que es mucho más grave y penoso, de la ínfima calidad de tantos poetas españoles].

 

Bien: con todo este conjunto de cosas [ a saber: tanto nuestro creciente interés por averiguar

quienes son nuestros poetas y cuál es nuestra poesía, como nuestro rastreo entre las personas

que escriben poesía y, finalmente, la lectura mucho más completa del colectivo addison de witt]

tenemos claro, sin más, que no compensa: entiéndase: no compensa interesarse por la poesía

española actual, que está llena de pobres hombres -y pobres mujeres- que están pagando un

precio alto o muy alto por ser poetas -o como se llame lo que, en realidad, son-. 

En suma: dejaremos que sea el paso del tiempo el que los seleccione y, mientras, nosotros nos

dedicaremos a la poesía tal como siempre hemos hecho: despreocupadamente, sin intentar

averiguar quiénes son los poetas actuales y qué poesía hacen, o en qué corriente teórica están. 

 

Así, nos queda libre, limpio, el campo de interés: tras esta incursión sabemos que es la poesía

que llegue a nuestras manos, tanto en español -no española, por dios- como en cualquier otro idioma,

la que podemos leer, esto es, la que nos llegue ya depurada, más o menos filtrada por el mercado.

 

Incluso, si tuviéramos que hacerlo, nos quedaríamos solamente con la poesía ya indudable, la

que ya ha pasado las pruebas del tiempo y de la calidad. 

 

Tras esta aclaración -debida- reorientaremos nuestros intereses y la actividad del blog: por lo menos

en lo que respecta a buscar a nuestros poetas y nuestra poesía.]

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

10 Comentarios

  1. Creo que estamos pasando por un momento en el que son más necesarios los poetas de mesa y silla.
    Los que hacen un poema a la hora del bocata, pero bien hecho. Son malos tiempos para la lírica, pero para la mediática,
    que la están capitalizando, diluyendose así la esencia de la verdadera poesía.

    Es necesario que el personal se ponga a hacer buena poesía, sin más pretensiones que la belleza. Es vital.

    abrazo

    Ángel

  2. No me interesan los poetas ni los poemarios. Lo único que importa es el poema. Cada poema. El autor es irrelevante. Debería llamarse Quémásdá. Nada más absurdo que poner una foto del/la gestante: qué me importará si tiene la nariz chata, luce pelo cano o lleva gafas de Lennon. El padre/madre de un poema maravilloso puede, llegado el caso, producir un texto lamentable que haga envidiar el silencio. (Ocurre mucho, y no sólo en poesía.) Lo primero me interesa, lo segundo no.

  3. Ya, Carlos, tal purismo -que uno también ha sufrido- es muy loable,
    pero se acaba sabiendo -sin que sea ni resignación ni una concesión
    a la galería- que los poetas -el poeta- es el padre de la criatura, y no es necesario
    que aparezca su foto junto al poema, pero tampoco debe esconderse:
    nos recuerda que el poema tiene algo humano ( ), o que ha sido escrito por un humano.
    Más bien es el poema -su calidad- el que se libra del padre y pasa a ser patrimonio
    de la humanidad, como los pollos de cresta azul, que se están extinguiendo.

    Y, sin más, cuando leo un buen poema que me hace exclamar algo, quiero saber quién lo
    ha escrito, no me da igual… sí, quizá en un segundo momento, pero, de entrada, quiero
    ver al poeta: sí me importa su expresión, su mirada. Quiero saber que está sano para seguir
    escribiendo y, si puedo, darle las gracias por lo que ha escrito.

    En suma: el purismo es loable, pero a mí se me ha ido agujereando con el tiempo.

    narcisodaa

  4. Interesantes comentarios. Yo estoy a mi pesar con Caballo, coincido demasiadas veces con su criterio, pero en cierto modo ni quiero ni puedo librarme de su ascendencia.
    La foto del susodicho poeta de entrada me encanta, y te diré más, la miro y la escudriñó antes de leer el poema cuando es posible.
    Hay una foto de Esta Pound de joven que no se me olvida porque esa es la edad de todos sus poemas. Su cuerpo envejeció pero su mirada y ese aire suyo quedó retratado.
    Saludos amigos.
    Vladimira de Zembla

  5. Todo lo que me importa no se graba en la arena. No horada el sueño profundo. Ni la inmóvil voluntad.
    Sólo cuenta Comer y andar y evitar el dolor del pensamiento

  6. Vladimira de Zembla en este humilde recinto:
    el cielo nos sonríe y la magia está con nosotros, sin duda.

    Gracias por esta inesperada visita, siempre eres bienvenidísima,
    pero no es necesario que te lo digamos. Hemos aprendido mucho
    [tal vez lo esencial] contigo.

    Un abrazo.
    Si puedes no te alejes mucho o, por lo menos, vuelve cuanto antes.

    Gracias, Vlad.

    narciso

    • No puedo irme de mi refugio. Aquí sólo importa la Belleza y os garantizo que cada vez quedan menos lugares así.
      Gracias por el recibimiento, ando escasa de buenos sentimientos hacia mí.
      Gracias amigos

  7. Vlad, ¿quieres que edite el anterior comentario tuyo?
    Me parece demasiado bueno como para dejarlo ahí….si eso
    lo pongo como una entrada tuya.

    abrazo

    Ángel

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