a virginal

 

No, no! Go from me. I have left her lately.

I will not spoil my sheath with lesser brightness,

For my surrounding air hath a new lightness;

Slight are her arms, yet they have bound me straitly

And left me cloaked as with a gauze of aether;

As with sweet leaves; as with subtle clearness.

Oh, I have picked up magic in her nearness

To sheathe me half in half the things that sheathe her.

No, no! Go from me. I have still the flavour,

Soft as spring wind that’s come from birchen bowers.

Green come the shoots, aye April in the branches,

As winter’s wound with her sleight hand she staunches,

Hath of the trees a likeness of the savour:

As white their bark, so white this lady’s hours.

un virginal

 

¡No, no! Aléjate de mí. La he dejado a ella recientemente.

No estropearé mi vaina con menor brillo,

Pues el aire que me rodea tiene una nueva ligereza;

Leves son sus brazos, mas me han sujeto estrechamente

Y me dejan cubierto como con una gasa de éter;

Como con dulces hojas; como con sutil claridad.

Oh, he recogido magia en su cercanía

Para cubrirme con la mitad de las cosas que la cubren.

¡No, no! Déjame. Tengo todavía el sabor,

Suave como viento de primavera que viene de las glorietas de abedules.

Verdes llegan los retoños, siempre abril en las ramas,

Como la herida del invierno que con sus hábiles manos ella restaña,

Tiene de los árboles una semejanza de sabor:

blancas como sus cortezas, tan blancas son las horas de esta dama.

 

 

 

 

 


El orador de este poema es un hombre que dice a alguien, muy probablemente a una mujer, porque él ya tiene una amante virgen que lo “ata estrechamente”. Él dice que no estropeará esta felicidad amando a otra, y continúa describiendo su amor, la magia que la rodea, y lo que ella le ha hecho. Él es inflexible, y en la segunda mitad del poema le dice a la primera mujer que se vaya de nuevo porque nunca será tan buena como su virgen.

“Un Virginal” es un pequeño instrumento de teclado que tocaban por las muchachas jóvenes en los siglos XVI y XVII. Pound escribió este poema en forma de un soneto de Petrarca, con catorce líneas y dos partes distintas. La primera parte se llama la octava, y la segunda sexteto. La octava siempre tiene un esquema de rima “abbaabba”, pero el sexteto puede variar; en este caso, Pound utiliza “cdeecd”. La ruptura entre la octava y el sexteto se da después de la línea 8, Pound comienza de nuevo con el grito de rechazo del hablante, “No, no, ¡Fuera de mí!”.

Pound pone gran énfasis en la pureza de la persona amada del orador. El título indica claramente que ella es una virgen, y Pound salpica el resto del poema con imágenes adicionales de pureza. Esta mujer virginal ha traído una nueva ligereza a la vida del hablante; ella es “suave como el viento de primavera” y hay “magia en su cercanía”.

Además, la línea final del poema la asocia con el color blanco, que comúnmente simboliza la pureza y la inocencia. Pound también la asocia con varias imágenes de la primavera, que es la estación del nuevo crecimiento y las flores en ciernes. Las vírgenes se asocian a menudo con los brotes que todavía tienen que florecer.

Sin embargo, el orador tira en dos direcciones diferentes. Está tan embrujado con su virgen que siente dolor mientras está en presencia de otra mujer. Él describe a su virgen como teniéndolo “atado” con su “magia”. Incluso usa imágenes sexuales, refiriéndose a su “vaina”, pero afirmando que no puede “estropearla” con “menor brillo”. Esto indica que mientras la virgen misma es pura, el orador está luchando con sus impulsos sexuales.

Al final, el orador describe el pasado como “herida del invierno”, y dice que su virgen lo restaña, trayendo los brotes y las ramas de la primavera. El orador encuentra en última instancia esta primavera virginal, floreciente, más seductora que las estaciones de “menor brillo,” o las ocupaciones que son menos puras. Él cree que su virgen será capaz de borrar sus pecados pasados.