LA CARNICERÍA

En un limpio horror de laboratorio

el blanco espacio frío. Sobre el mármol

cumplido el sacrificio, la ordenada manufactura

escarlata

despedazada a sierra y a cuchillo

según una noción sin dios, estrictamente práctica.

En una fuente, húmedas vísceras vetadas de sangre

sobre un lecho de apio mineral.

La imaginación detenida en el umbral del matadero.

No preguntes al carnicero por los ojos de la vaca.

Piensa en los campos celestiales después del crimen,

en el sueño del ganado infinito, la gloria

y la resurrección de toda carne.

Joaquín O. Giannuzzi

Poesía completa Giannuzzi

Ed. Sibilina

Sevilla, 2009


 

 

 

 

 

 

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