¿Habéis visto a los constructores de esta ciudad

esos acróbatas analfabetos

que se suben al cielo en andamios de bambú?

¿Habéis comprado los pantalones más baratos

del mundo y dormido en las camas más caras?

¿Habéis tosido en el humo del templo,

olido los diluvios de perfumes,

que suben de las cloacas?

¿Habéis visto el traqueteo en los garitos de juego

y los aullidos en la bolsa, los habéis oído?

¿habéis visto los turistas,

cómo se refriegan los ojos,

agotados del shopping, gigantes gambas rosas

detrás del cristal oscuro de sus autobuses?

No, esta ciudad en la que se marchitan cien flores

no puede existir. Eso es una fantasmagoría,

una alucinación, una falsificación,

una ópera de ciencia ficción, una maravilla movediza.

 

 

 

 

 

 

 

 

Hans Magnus Enzensberger

 

Hong Kong 1997