henri michaux

la vida en los pliegues

 

traducción de

VÍCTOR GOLDSTEIN

LA VIE BANS LES PLIS

Éditions Gallimard

Ediciones Librerías Fausto

 

 

 

 

la bodega de los salchichones

 

Me encanta amasar. Te agarro un mariscal y te lo trituro de tal modo que pierde la mitad de sus sentidos, pierde su nariz en cuyo olfato creía y hasta su mano, que no podrá llevar más a su quepis, ni siquiera si todo un cuerpo de ejército fuera a saludarlo.

Sí, por trituraciones sucesivas, lo reduzco, lo reduzco, salchichón en adelante incapaz de intervención. Y no me contento con los mariscales. En mi bodega tengo una cantidad de salchichones que en otros tiempos fueron personajes considerables, y aparentemente fuera de mi alcance. Pero mi infalible instinto de júbilo venció las dificultades. Si luego todavía hacen algún escándalo, realmente no es culpa mía. No hubieran podido ser más amasados.

Me aseguran que algunos siguen agitándose. Los diarios lo imprimen, ¿Es real? ¿Cómo lo sería? Están enrollados. El resto es un epifenómeno como se lo encuentra en la naturaleza, suerte de misterio del orden de los reflejos y las exhalaciones y cuya importancia no haría faltar exagerar, No, no hace falta. En mi bodega yacen, en profundo silencio.

 

la cave aux saucissons

 

J’adore malaxer Je t’empoigne un maréchal et te le triture si bien qu’il y perd la moitié de ses sens, qu’il y perd son nez où il se croyait du flair et jusqu’à sa main qu’il ne pourra plus porter à son képi, même si un corps d’armée entier venait à le saluer.

Oui, par triturations successives, je le réduis, je le réduis, saucisson désormais incapable d’intervention. Et je ne me contente pas de maréchaux. J’ai dans ma cave quantité de saucissons qui furent autrefois des personnages considérables, et apparemment hors de ma portée. Mais mon instinct infaillible de jubilation triompha, des difficultés. S’ils font encore dans la suite quelque éclat, vraiment ce n’est pas de ma faute, Ils n’eussent pu être malaxés davantage.

On m’assure que certains s’agitent toujours, Les journaux l’impriment, Est-ce réel? Comment le serait-ce? Ils sont enroulés. Le reste est une queue de phénomène comme on en rencontre dans la nature, sorte de mystère de l’ordre des reflets et des exhalaisons et dont il ne faudrait pas exagérer l’importance. Non, il ne le faut pas, Dans ma cave, ils gisent, en profond silence.

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

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