[mientras nos ponemos en posición y vamos aclarando espesuras, hemos 

empezado a colgar cosas de esta poeta, que nos resulta atractiva porque

apenas entendemos sus poemas. 

La situación -de no comprender lo que leemos- no parece desesperada,

aunque tampoco podemos asegurar que, al sumergirnos en su lectura, 

podamos seguir respirando, es decir, existe un innegable peligro de

asfixia poética.

Por ello no hemos colgado sus poemas a palo seco, sino que intentamos,

poema a poema, no perder el paso, el ritmo de la comba, los no-argumentos.

Veremos en qué queda la cosa.]