irene sánchez carrón

porque no somos dioses

al final

sánchez carrón

dioses

al final

“Los ojos ven, el corazón presiente.”

Octavio Paz

 

Qué pocas cosas duelen. Digamos, por ejemplo,

que se puede no amar de repente y no duele.

 

Duele el amor si pasa

hirviendo por las venas.

Duele la soledad,

latigazo de hielo.

 

El desamor no duele. Es visita esperada.

No duele el desencanto. Es tan sólo algo incómodo.

 

Somos así, mortales

irremediablemente,

sin duda acostumbrados

a que todo termine.

 

 

 

 

 

 

Irene Sánchez Carrón

Al final

De “Porque no somos dioses”, 1998