apuntes de época

Frecuencia de tiroteos

en las inmediaciones de nuestro cuerpo.

Las noches llegan como amenazas secretas.

Explosiones, aullidos de ambulancias y neumáticos,

pasos que se precipitan.

Espasmos de una gestación avanzada.

La vieja época

pierde el ritmo cardíaco, boquea

en el estanque seco de su propia historia.

Detrás de las puertas

cerradas a doble llave, pasador y moral sin dientes

todo el mundo conteniendo el aliento.

 

Timbales y música a volumen crítico.

El baile de los muchachos

del otro lado de la pared.

Desde aquí no hay mucho que explicar:

acumulo muecas, examino ideologías

pero en conjunto ignoro

si son libres o felices,

qué heroísmo reclaman, qué sueños conciben.

A veces hay un accidente en el tocadiscos

y entonces los muchachos

con puños y pies golpean las paredes

para escapar de estos tiempos difíciles y oscuros.

Con la rabiosa fe sin porvenir

de la mosca luchando en la mermelada.

La calle, esta mañana,

sólo ofrecía opciones mortales.

De los edificios descendían

entre bocanadas de humo y odio

sufrimientos de hombres, de mujeres y de objetos

manufacturados.

Morir sin esperanza era el único credo

y el mundo terminaba en los tachos de basura.

No era un momento surrealista, pueden creerme.

Y juro que los automóviles revelaban

su verdadera naturaleza criminal.

Joaquín O. Giannuzzi

Señales de una causa personal

in Obra poética

Buenos Aires

Emecé

2000

1era ed. 1977


 

 

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