certezas matinales

Dominados cuando tu mano espiritual

se abandona a la realidad inexplicada

los pulidos objetos sobre la mesa

no plantean ningún enigma. Estar allí

es lo más feliz que puede sucederles.

Mi respiración

que había amanecido tan difícil

entra en la fresca pulsación de la mañana.

El mundo podría olvidar desde ahora

su jadeo nocturno, sus reiterados sueños negativos

si comenzara de nuevo

con la misma certeza de mi mano

alzando esta taza de café.

 

 

 

 

 

 

joaquín giannuzzi

poesía completa

editorial sibilina

sevilla 2009

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

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