el galgo

 

Vi la carrera de un galgo filmada en cámara lenta.

Era como soñarlo. El mecanismo del movimiento

diseñaba una coreografía

de ondulantes miembros articulados

para mínimos puntos de apoyo. Blanca

la estirada estructura moteada, sobre finas columnas

que extendían tensiones dilatadas

hasta límites regidos

por una pulsación aérea de velocidad.

Un foco de energía estallando hacia la gracia

de un orden sano bajo el sol,

mientras hacia atrás corrían

confusamente, nubes, árboles y vientos.

Y yo sentado

aplastando al planeta con excesiva grasa

y mi torpe universo dislocado.

Equivocado y discontinuo,

una distorsión oscura

que jadeaba ante el galgo, su decisiva claridad.

 

 

 

 

 

joaquín o giannuzzi

de principios de incertidumbre 

1980

 

 

 


 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario