texto para un cuarto de hotel

 

Señor pasajero

no arroje preservativos por el inodoro.

Sea responsable después del amor,

existe un coágulo en las arterias de la Nación.

Llévelos consigo colmados de su jugo

y dónelos al banco de semen general.

Allá sabrán qué hacer con tanta

energía germinal, su derecho

a desmentir la muerte propia. Mientras tanto

confíe en su continuación personal

y en el porvenir de la especie.

Gracias por la colaboración: su gesto aplazará

el sollozo terminal que se atribuye al mundo.