la promesa

En la cocina la eterna esposa joven

descuartiza la gallina y absorta

descubre en un hueco de la carcasa

un racimo de pálidos huevecillos

como el fracaso y el crimen de una promesa.

La noche se aproxima a la ventana

en busca de su comida. Pero ella piensa

cuánta riqueza puede morir

con una vida, carcomer su futuro.

Se inclina soñando

hacia un posible fuego que fermentará

el solar destino de su vientre

y el futuro del próximo semen conyugal

después de la cena y la televisión de cada día.