soy yo mismo el desastre

 
Soy yo mismo el desastre que sugiere
el estallido de un vaso en la cocina.
Una decepción en el día que comienza. Una negación
que engendrará otras negaciones.
Habrá calles y cuerpos sombríos
habitaciones y papeles heridos,
objetos manufacturados rodando hacia la extinción,
edificios y conversaciones minados por el anhelo de caer;
la vida individual acosada por un crepúsculo absoluto.
Yo mismo bajo todas las cosas,
un roedor mordiendo sus bordes, apresurando
el deterioro de la fiesta y sus composiciones.
 
 
 

 

joaquín orlando giannuzzi

soy yo mismo el desastre