john ashbery

 

un país mundano

 

Traducción y prólogo Daniel Aguirre Oteiza 

Penguin Random House

Grupo Editorial España

 

 

 

 

 

 

 

AFINIDADES IMPERFECTAS

 

 

¿Y por qué no probar, en efecto, algo nuevo?

La verdad, se me ocurren unas cuantas razones.

Espera… Ahora resulta que no se me ocurre

ninguna.

Está el presente aquí, sus aves, sus abejas,

fons et origo de la vida, folie de toucher

que infecta hasta a las clases civilizadas:

ninguna de estas razones sirve para «empezar» a

vivir,

aunque innegablemente algunas son una velada

advertencia

que ha regresado del precipicio donde mora el amor

junto con el fetichismo y la ninfolepsia.

Ni falta hace que estos dejen de cohabitar siempre

que los caballos

lo soporten.

El centro de la ciudad estuvo cautivado

otro año. ¿Y quiénes son estos extraños

que tanto se extralimitan?

Con todo, es bueno recordar

el humilde origen de uno y reflexionar

sobre cómo hemos llegado a tener este aspecto.

¿Qué estuvimos pensando todo el tiempo? ¿Quién

trazó

este inquieto mappemonde, falto de carreteras

secundarias

y de crisis de identidad?

Llega un momento en que la lana

te llena la boca, pero quedaba tanto por decir.

 

   

 

 

 

 

IMPERFECT SYMPATHIES

 

 

So why not, indeed, try something new?

Actually, I can think of a number of reasons.

Wait– suddenly I can’t think of any!

The present is here, its birds and bees,

fons et origo of life, folie de toucher

that infects even the civilized classes –

none of these are a reason to «start with» life,

though some are undeniably a veiled warning

back from the precipice where love dwells

along with fetishism and nympholepsy.

No need for these not to cohabit as long as the

horses

can stand it.

Downtown was mesmerized

another year. Just who are these strangers

who come on so strong?

Yet it is good to remember

one’s humble origins, and reflect

on how we came to look this way.

What were we thinking all along? Who charted

this anxious mappemonde, barren of side roads

and identity crises?

There comes a time when the fleece

fills your mouth, but there was so much left to say.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ashbery, John. Un país mundano. Penguin Random House Grupo Editorial España

 

 

 

 

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Emily Dickinson

 

 

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