entreveramiento

 

 

 

Pasando el puente bajo, los abalorios de uno descargan

una sarta de insultos. Los castaños

mudan sus hojas una a una. Probando una

materia de conversación tras otra, la puerta

dejaba entrar visitantes por separado. ¿Por qué no?

 

¿Fue por esto por lo que evitamos los momentos de llamar

la atención en el centro comercial después de que al sol

se le pasara el enfurruñamiento? Había conejos en el oasis

de los que nadie nos decía nada, menos que nadie

los comerciantes de turrones en las distancias cortas. Una

canción de cuna sirve para todos. No hay cláusula en oír,

sólo ágiles gigantes traga-perspectivas,

o bien la soledad se impone, sin peculiaridades

aunque perfilada en píldoras de luz.

streakiness

 

 

 

Passing the low bridge, one’s heads give vent

to a volley of abuse. The chestnut trees

shed their leaves one by one. Trying one

topic of conversation after another, the door

admitted visitors singly. Why not?

 

Was it for this we eschewed attention-getting

moments in the plaza alter the sun

finished sulking? There were rabbits in the oasis

no one told us about, least of all

nougat merchants in close quarters. One

lullaby fits all. There is no clause in hearing,

only nimble perspective-gulping giants

or loneliness asserts itself, featureless

though picked out in pills of light.

    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

UN PAÍS MUNDANO

Nuevos poemas

John Ashbery

Traducción e introducción de Daniel Aguirre Oteiza

Lumen Editores, Barcelona (2009)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

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