the improvement

 

 

 

Is that where it happens?
 
Only yesterday when I came back, I had this
 
diaphanous disaffection for this room, for spaces,
 
for the whole sky and whatever lies beyond.
 
I felt the eggplant, then the rhubarb.
 
Nothing seems strong enough for
 
this life to manage, that sees beyond
 
into particles forming some kind of entity—
 
so we get dressed kindly, crazy at the moment.
 
A life of afterwords begins.
 
 
We never live long enough in our lives
 
to know what today is like.
 
Shards, smiling beaches,
 
abandon us somehow even as we converse with them.
 
And the leopard is transparent, like iced tea.
 
 
I wake up, my face pressed
 
in the dewy mess of a dream. It mattered,
 
because of the dream, and because dreams are by nature sad
 
even when there’s a lot of exclaiming and beating
 
as there was in this one. I want the openness
 
of the dream turned inside out, exploded
 
into pieces of meaning by its own unasked questions,
 
beyond the calculations of heaven. Then the larkspur
 
would don its own disproportionate weight,
 
and trees return to the starting gate.
 
See, our lips bend.
 
la mejoría

 

 

 

¿Es eso donde sucede?

Recién ayer cuando volví, sentí

un diáfano desapego por esta habitación, por los espacios,

por el cielo entero y lo que sea que se encuentre más allá.

Sentí la berenjena, después el ruibarbo.

¿Nada parece lo bastante fuerte para

que esta vida lo atienda y llegue a ver

adentro de las partículas que forman cierto tipo de entidades?

Entonces nos vestimos amablemente, locos por el momento.

Y una vida de epílogos empieza.

Nunca vivimos lo suficiente a lo largo de nuestras vidas

para saber cómo es el día de hoy.

Fragmentos, playas sonrientes,

de algún modo nos abandonan incluso mientras charlamos con ellos.

Y el leopardo es transparente, como un té helado,

Me despierto, mi cara apretada

contra el rocío dejado por la confusión de un sueño. Importaba,

a causa del sueño, y porque los sueños son por naturaleza tristes

aún cuando haya muchas exclamaciones y golpes

como hubo en éste. Quiero que lo abierto

del sueño se de vuelta de adentro hacia fuera, estallado

por sus propias preguntas informuladas, en briznas de sentido

más allá de los cálculos del cielo. Entonces la flor de larkspur

se envolvería en su propio desproporcionado peso,

y los árboles podrían volver al punto de partida.

Mira, nuestros labios se curvan.

 
 
 
 
 
 
 
 
 

¿Es eso donde sucede?

Recién ayer cuando volví, sentí

un diáfano desapego por esta habitación, por los espacios,

por el cielo entero y lo que sea que se encuentre más allá.

Sentí la berenjena, después el ruibarbo.

¿Nada parece lo bastante fuerte para

que esta vida lo atienda y llegue a ver

adentro de las partículas que forman cierto tipo de entidades?

Entonces nos vestimos amablemente, locos por el momento.

Y una vida de epílogos empieza.

 
 
John Ashbery, “The Improvement,” from And the Stars Were Shining.
 
1994 by John Ashbery. 
 
 
versión de Lisandro Kahan y Florencia Abbate