white roses

 

 

 

The worst side of it all—

The white sunlight on the polished floor—

Pressed into service,

And then the window closed

And the night ends and begins again.

Her face goes green, her eyes are green;

In the dark corner playing “The Stars and Stripes Forever.”  I try

to describe for you,

But you will not listen, you are like the swan.

 

No stars are there,

No stripes,

But a blind man’s cane poking, however clumsily, into the inmost

corners of the house.

Nothing can be harmed !  Night and day are beginning again !

So put away the book,

The flowers you were keeping to give someone:

Only the white, tremendous foam of the street has any importance,

The new white flowers that are beginning to shoot up about now.

rosas blancas

 

 

 

La peor parte de todo,

la luz blanca del sol sobre el suelo pulido,

se pone en marcha

y entonces la ventana se cerró

y la noche termina y comienza de nuevo.

Su rostro se torna verde, sus ojos son verdes;

En el rincón oscuro suena «The Stars and Stripes Forever».

Trato de describir para ti,

pero no quieres escuchar, eres como el cisne.

 

No hay estrellas allí,

no hay barras,

sino el bastón de un ciego hurgando, por muy torpemente

que lo haga, en los rincones más íntimos de la casa.

¡Nada puede ser dañado! ¡Noche y día están comenzando

de nuevo!

Así que aparta el libro,

las flores que guardabas para dar a alguien:

sólo la espuma blanca y colosal de la calle tiene alguna

importancia,

las nuevas flores blancas que comienzan a brotar ahora.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuarenta años despúes de que John Ashbery lo escribiera,

Calambur publicó en 2010 El juramento de la pista de frontón,

inédito hasta ahora en España

Versión de Julio Mas Alcaraz