I

Aquí es donde vive la serpiente, la sin cuerpo,

Su cabeza es aire. En cada cielo, por la noche,

Debajo de su cola se abren ojos que nos miran.

¿O esto es otro culebrear fuera del huevo,

Otra imagen al final de la caverna,

Otra sin cuerpo para la vieja piel?

Aquí es donde vive la serpiente. Éste es su nido,

Estos campos, estas colinas, estas teñidas distancias,

Y los pinos encima, y a lo largo y al costado del mar.

Esto es forma engullendo lo informe,

Piel relampagueando hacia desapariciones anheladas,

Y el cuerpo de la serpiente relampagueando sin piel.

Ésta es la altura emergiendo y su base

Estas luces pueden finalmente alcanzar un polo

En la semicerrada medianoche y encontrar la serpiente allí,

En otro nido, el amo del laberinto

De cuerpo y aire e imágenes y formas,

Inexorablemente en posesión de la felicidad.

Éste es su veneno: que hemos de desconfiar

Incluso de esto. Sus meditaciones en los helechos,

Cuando se movía tan apenas para estar segura del sol,

Nos hizo no menos seguros. Vimos en su cabeza,

Anillada de negro sobre la roca, el animal moteado,

La hierba móvil, el Indio en su claro del bosque.

Las Auroras de Otoño y otros poemas,

trad. Jenaro Talens, Visor, 2012

 


                                I

This is where the serpent lives, the bodiless.

His head is air. Beneath his tip at night,

eyes on and fix on us in every shy.

Or is this another wriggling out of the egg,

Another image at the end of the cave,

Another bodiless for the body´s slough?

This is form gulping after formlessness,

These fields, these hills, these tinted distances,

And the pines above and along and beside the sea.

This is form gulping after formlessness,

Skin flashing to wished-for disappearances

And the serpent body flashing without the skin.

This is the height emerging and its base

These lights may finally attain a pole

In the midmost midnight and find the serpent there,

In another nest, the master of the maze

Of body and air and forms and images,

Relentlessly in possession of happiness.

This is his poison: that we should disbelieve

Even that. His meditations in the ferns,

When he moved so slightly to make sure of sun,

Made us no less as sure. We saw in his head,

Black beaded on the rock, the flecked animal,

The moving grass, the Indian in his glade.

I



Aquí es donde vive la serpiente.

Su cabeza está hecha de aire. Bajo su cola de noche

ojos se abren y se fijan en nosotros desde todos los cielos.

¿O es otro sacudón salido del huevo,

otra imagen al fondo de la caverna,

otro incorpóreo para el cuerpo empantanado?

Aquí es donde vive la serpiente. Éste su nido,

estos campos, estos cerros, estas teñidas distancias,

y los pinos sobre y a lo largo y al costado del mar.

Ésta es forma aferrando lo informal,

piel destellando hacia desapariciones deseadas

y el cuerpo de serpiente destellando sin piel.

Ésta es la altura emergente y su base

estas luces puede que alcancen un polo en la mitad

más honda de la medianoche y encuentren la serpiente allí,

en otro nido, el señor del laberinto

de cuerpo y aire y formas e imágenes,

inexorable en posesión de la felicidad.

Éste es su veneno: que ni siquiera creamos

En esto. Sus meditaciones en los helechos,

cuando se movió tan leve para asegurarse del sol

nos volvió no menos asegurados. Vimos en su cabeza,

de cuentas negras sobre la roca, el moteado animal,

el pasto semoviente, el Indio en su claroscuro.

Las auroras de otoño 

traducción y prólogo de Roberto Echavarren

Ed. Huesos de jibia, HDJ

2008

las_auroras


 

 

 

 

 

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