[Huerga y Fierro 2005: Leopoldo María Panero:

Poemas de la locura seguido de El hombre elefante.

43 poemas]

 

 

No estoy contento de mí mismo

he incumplido la tarea de ser yo

he faltado a las normas del colegio

y no besaré ya más el culo de un gato

andaré ahora entre monos

como en el Laoconte de los monos

belleza perfecta hecha para ser sólo

el novio único de la nada.

 

 

 

Hölderlin Zwas neuer nacht

Hölderlin no estuvo loco

-pintada escrita en suabio en la fachada

principal de la casa de Hölderlin.

 

 

 

In un bosquetto trovai pasturella
piú que la stella
bella al mio parere•

Cavalcanti

 

En el poema encontré a mi señora

feliz de haber muerto donde la luna llora

su cuerpo deshojado semejaba al otoño

y tenía al verso por único retoño

y era mi vejez el oso y el madroño

para que allí llore la hiel

y tengan

piedad de mí las mujeres

oh luz despiadada

que ama al poema como a algo

peor que la nada, oh hiel

que brota de mis labios

parecida a la miel

que el poema supure

el tiempo será mañana

la única sutura

y un loco grita: -Hay que matar al cura-

y que sea esta cruz la única sutura

y el llanto de mi sombra grita de dolor

en el Flegetonte

y en el Cocyto llora

y encuentra a la señora húmedamente

señora del verso y de la sombra

señora del dolor que único me nombra.

 

 

 

 

 

conjuro hegeliano              

para la mala suerte

 

 

El fin de la historia está en el retrete

y digo al hombre con mi palabra -vete-

alabando la espuma del retrete

no queda ya nada si no este atroz siete

cifra de la locura y de la muerte

que aceza en el poema, perseguido

por el can de la locura, y de la muerte

en donde yazgo peor que la mala suerte

diciéndole a la nada, -por favor, vete-.

 

 

 

 

 

Los hebreos llamaron

por su nombre al abismo

titulándolo ENSOPH

y echaron gotas de yod sobre el cadáver

de un hombre-Adamo me fecit-

 

y jugaron con el diablo a las tinieblas

del ser, y colgaron

de su frente un poema

y le llamaron

PEZ.

 

 

 

 

¡Ah! adorar como a un pez al abuelo

cuando llueve la luz y amarillo está el cielo

¡ah! levantar con tinieblas un velo

en que yace el terror

¡oh! canto insomne de Maldoror, nube

por el horror llamada cielo

y nombre pálido del velo

y acabado el poema, espera

el terror de la vida.

 

     

 

 

 

El vertedero azul de la memoria

y al otro lado de ella la vida como una noria

¡oh! esta luz sin piedad a quien las hombres

llamaron poesía, y es sólo memoria

 

es poesía repetir sin cansancio los nombres

de Dios, no sé si en árabe

o en hebreo, mientras

sale un ratón de entre mis faldas

y los hombres increpan a la luz

con todo el poder de sus nalgas

que escupen este extraño excremento

¡oh! luz donde yo miento

y ya a nadie encuentro, amarillo concento

encrucijada del odio y de la hiel,

perfecto esperpento

para no morir, ¡oh! luz en que yo miento.

 

 

 

 

El hombre es un animal miserable

que ensucia la vida con su orina

y mancha de excrementos la vitrina

como si fuera algo inexorable.

 

Todo hombre es un pez entre almenas doradas

que boquea en la playa aun menos que la nada

y llena de excrementos el papel

más puro que el odio y que la hiel

¡oh! excremento, ¡oh! sola miel

 

¡oh! luz entre las heces de algún hombre miserable

que ni morir supo bien, y en un

contenedor está enterrado

despreciando a la miel con su mirada

como si muerte fuera inexorable.

 

Escribir el poema es adorar la hiel

hiel que se vierte como en el Edén

ríos de leche y miel, como la espada

que nos guiará en la Valholl

este es el verdadero

camino de la tiniebla.

 

 

 

Qué mano atraviesa la tiniebla

y acaricia el papel

buscando en vano el rostro de la hiel

el rostro perfecto de la miel

en donde la nada aun figura

y el poema supura

escribiendo mi retrato

con el dedo de la muerte.

 

 

 

 

Una bala atraviesa la oscuridad

y en la orina celebro el terror de la vida

el terror de este poema que no olvida

a nadie en su castigo

como si solo el Diablo fuera

la mano de un amigo

y el terror de otra vez

ver a Dios la unica religo

para otra vez jugar con los dados

al espanto.

 

 

 

roca

 

a Mallarmé

 

 

Roca de la soledad

en donde se espera

el momento de cagar y de mear

vestido de la nada mi cuerpo desnudo

en donde espera

el trágico trámite de la soledad

donde vuela aun

un trágico pájaro

un único pájaro que no llora

y vuela en el cisne de la página

donde la destrucción aun me nombra

-la destrution fut ma Beatrice-

¡oh! orgullo que va a morir en el water

quemado por el silencio de las moscas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

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