félix de azúa

 

el jugador de dátiles

 

 

el pentotal paqué

 oliverio girondo

 

 

Me dan los dados, dicen: ¿tiras o la muerte?

con ellos juegas con su juego vives

donde nace la fórmula te haces

donde se rompe acabas.

Y si te dan los dados te dirán: úuega la vida!

porque los dados son la cara del insomnio y la pena

y otros hasta doce retratos. Por eso te dirán:

apenas dejo yo dinero en este par

¡ya!, dobles, para ti la suerte

-Para mí la desgracia, centeno y sidra, ésa fue mi desdicha.

Rancio es el olor de la taberna, sé lo que juego

y si lo arriesgo es ocio, no aventura.

 

  

 

 

-¡Tira los dados! Seis figuras contiene cada uno

la muerte se desliza entre los puntos negros

suma su sino goza la ganancia.

-Tirar pá qué. Los pentotales nada.

-Para eso estamos, dale ya, no jodas.

Tiro, rodean el tablero, giran matan.

-Mal paso.

Siempre fue así, entre cebada y hule de pequeño

ahora de grande con acero y cristal.

Cojo los dados, los peso, arrojo y ¡dame!

azar, peso del tiempo, sacrilegio,

cantan bailan suben bajan regocijo geométrico

galanteo de puntos. Resultado.

Avena y trébol, tristeza misma de bacalao y patata

norma del hombre que nunca fuese al cine.

Esto es así:

comprender que las fórmulas vacilan ante la regla

la matemática se incendia ante el derecho

lo abstracto teme a la barbarie del fascista concreto.