Cape Cod Evening

1939

oil on canvas

overall: 76.2 x 101.6 cm (30 x 40 in.)

framed: 106.7 x 132.1 cm (42 x 52 in.)

John Hay Whitney Collection

 

 

Mark Strand

 

Hopper

 

 

 

XI

 

En Anochecer en Cape Cod, pintado el mismo año que Mar de fondo, las implicaciones narrativas

del uso del triángulo son más sutiles.

En vez de ser una instancia de insularidad y seguridad geométricas frente a la virtual vacuidad de un

espacio profundo, se trata de un arreglo frágil y provisional de tres figuras reunidas para servir de

contrapeso a las poderosas demandas del conocido trapecio.

Una mujer observa mientras su esposo intenta atraer la atención del perro de ambos, cuya mirada se ha

fijado en algo que está abajo a la izquierda, fuera del lienzo.

El hecho de que los intentos del hombre no obtengan respuesta sugiere que la disolución de la familia,

postergada mientras se concentran en otra cosa, es solo cuestión de tiempo.

El trapecio, que comienza a la derecha y continúa por el zócalo pintado de negro, la cornisa que corona

la puerta y la ventana en saliente, termina de manera abrupta cuando se alcanza el límite de la casa,

en mitad del plano de la pintura. Pero el movimiento que esa figura ha iniciado prosigue, de modo irregular,

en la arboleda, que se disuelve en una oscuridad llena de malos presagios.

El «anochecer» del título de la pintura, tan evidentemente -incluso insulsamente- descriptivo, adquiere una

perturbadora y poderosa resonancia: lo que en principio parece un cuadro de tranquila cotidianidad -una

pareja haciendo una pausa para jugar con su perro- es socavado por la inminente disolución de las

estructuras en que viven los personajes.

La casa deja paso a la arboleda, y la armonía doméstica queda a merced de la caprichosa atención de

un perro.

 

 

 

 

 

 

 

 

Traducción y prólogo de Juan Antonio Montiel

Lumen ensayo

Primera edición: mayo de 2008 

de la presente edición en castellano para todo el mundo:

Random House Mondadori, S. A.

Barcelona