marosa di giorgio

 

 

murciélago de fantasía

 

 

 

 

 

Esta noche un solitario habitante de las paredes

se decidió a andar,

oh, murciélago de oro y azul,

bicheja

todo de luz y telaraña,

te vi de cerca,

vimos gotear tus orejitas

adornadas con brillantes.

Antiguo sacerdote,

tienes la iglesia

en el cerrado ropero,

pero, esta vez

te vi volar,

vimos tu sombrilla,

tu mantoncito infame

prenderse de la nada,

se oye tu murmullo.

Y espero muchas cosas

de esta noche

en que te decidiste a reinar frente a nosotros

mientras, afuera, el viento,

destruye los malvones.

 

  

 

 

 

 

 

 


 

 

 

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