aunque no lo parezca

Para Javier de Navascués y Marina

Theodor Mommsen: más de catorce horas

diarias entregadas a la Filología,

la Arqueología, la Historia, la Epigrafía… Su Historia

romana (cinco tomos), el Corpus Inscriptionum

Latinarum, sus libros de Derecho Romano,

la dirección de los Monumenta Germaniae

Historica, sus cursos, sus artículos…

.

Rainer Maria Rilke, “devanando los días:

jornada de trabajo tras jornada

de trabajo”, logró El Libro de las Horas,

Elegías de Duino, los Sonetos a Orfeo,

oro arrancado al río de la vida.

.

Ejemplos admirables.

.

Y ahora que ya los hemos admirado,

pregunto: ¿quién compraba las patatas

que sostenían el saber de Mommsen?,

¿quién se las cocinaba, y le ponía

mantel, platos, cubiertos, copas y servilleta,

sin olvidar el pan en la cestita?,

¿quién le hacía la cama a Rilke, quién

planchaba sus camisas?,

¿quién, cuando él ya llevaba media tarde

ganando un poco más de admiración futura,

aún seguía fregando los cacharros?

.

Piensa un momento, gorda,

en mis ni siete horas de despacho,

en mis nueve libricos en más de treinta años,

en la frugalidad de mi currículum;

observa cuántos noes se unen en mi jornada,

.

hazte también preguntas,

.

y acabarás por ver que este poema,

a la chita callando,

salvadas las distancias, por supuesto,

y todo lo que digas,

también habla de amor.

.

.

 

 

 

Miguel d’Ors.

Aunque no lo parezca

Sol de Noviembre.

Númenor, Cuadernos de Poesía, Sevilla, 2005

 

 

 

 


 

 

 

 

 

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