Con la descripción de las nubes

debería darme mucha prisa,

después de una milésima de segundo

dejan de ser ésas y empiezan a ser otras.

Es propio de ellas

no repetirse nunca

en formas, matices, posturas y orden.

Sin la carga de ningún recuerdo

se elevan sin problemas sobre los hechos.

¡De qué van a ser testigos!,

en un segundo se disipan en todas direcciones.

En comparación con las nubes

la vida parece tener los pies sobre la tierra,

se diría que es inmutable y prácticamente eterna.

Frente a las nubes

hasta una piedra parece un hermano

en el que se puede confiar

y las nubes, nada, primas lejanas y frívolas.

Que exista la gente si quiere,

y después que se muera uno tras otro,

poco les importan a las nubes

todas esas cosas

tan curiosas.

Sobre toda Tu vida

y también la mía, aún incompleta,

desfilan pomposas igual que desfilaban.

No tienen la obligación de morir con nosotros.

No necesitan ser vistas, para poder pasar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Wislawa Szymborska

nubes


 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario