leyendo el periódico a dos manos, a dos cuerpos, a dos vidas

 

merodeando a… el lector de la cervecería

 

Parece que al fotógrafo le gusta montar su ventana indiscreta sobre una ventana real,
de carne y hueso, como la de esta cervecería que tiene el aire en condiciones, como Dios manda,
y eso es lo que se le nota al pavo que está pegado al cristal, leyendo el periódico a dos manos,
a dos cuerpos, a dos vidas…

 

 

 

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