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Las cosas más sencillas, más verdaderamente sencillas, que nada puede convertir en semi-sencillas,

me las torna complicadas el vivirlas.

Dar a alguien los buenos días me intimida a veces. Se me seca la voz, como si hubiese una audacia

extraña en decir esas palabras en voz alta. Es una especie de pudor de existir — /¡no tiene otro nombre!/

El análisis temperamental de nuestras sensaciones crea un modo nuevo de sentir que parece artificial a

quien analiza sólo con la inteligencia, y no con la propia sensación.

Toda la vida he sido fútil metafísicamente, serio jugando. Nada he hecho en serio, por más que quisiese.

Se ha divertido conmigo, en mí, un destino /mordaz/.

¡Tener sensaciones de etamina, o de seda, o de brocado! ¡Tener emociones descriptibles de esta manera!

¡Tener emociones descriptibles!

Sube por mí, en el alma, un arrepentimiento que es un Dios por todo, una pasión sorda de lágrimas por la

condenación de los sueños en la carne de quienes los soñaron… Y odio sin odio a todos los poetas que han

escrito versos, /a todos los idealistas que han hecho ver su ideal, a todos los que han conseguido lo que

querían/.

Vagabundeo indefinidamente por las calles tranquilas, ando hasta cansar al cuerpo de acuerdo con el alma,

me duele hasta ese extremo del dolor conocido que experimenta un gozo en sentirse, una compasión maternal

por sí mismo, que es musicada e indefinible.

¡Dormir! ¡Adormecerse! ¡Tranquilizarse! ¡Ser una conciencia abstracta de respirar sosegadamente, sin mundo,

sin astros, sin alma —mar muerto de emoción que refleja una ausencia de estrellas!

As coisas mais simples, mais realmente simples, que nada pode tornar semisimples, torna-mas complexas

o eu vivê-las. Dar a alguém os bons-dias por vezes intimida-me. Seca-se-me a voz, como se houvesse uma

audácia estranha em ter essas palavras em voz alta. É uma espécie de pudor de existir – não tem outro nome!

A análise constante das nossas sensações cria um modo novo de sentir, que parece artificial a quem analise

só com a inteligência, que não com a própria sensação.

Toda a vida fui fútil metafisicamente, sério a brincar. Nada fiz a sério, por mais que quisesse. Divertiu-se em

mim comigo um Destino malin.

Ter emoções de chita, ou de seda, ou de brocado! Ter emoções descritíveis assim! Ter emoções descritíveis!

Sobe por mim na alma um arrependimento que é de Deus por tudo, uma paixão surda de lágrimas pela condenação

dos sonhos na carne dos que os sonharam… E odeio sem ódio todos os poetas que escreveram versos, todos os

idealistas que fizeram ver o seu ideal, todos os que conseguiram o que queriam.

Vagueio indefinidamente nas ruas sossegadas, ando até cansar o corpo em acordo com a alma, dói-me até aquele

extremo da dor conhecida que tem um gozo em sentir-se, uma compaixão materna por si-mesma, que é musicada

e indefinível.

Dormir! Adormecer! Sossegar! Ser uma consciência abstracta de respirar sossegadamente, sem mundo, sem

astros, sem alma – mar morto de emoção reflectindo uma ausência de estrelas!

Fernando Pessoa

Del español:

Libro del desasosiego 268

Título original: Livro do Desassossego

© por la introducción y la traducción: Ángel Crespo, 1984

© Editorial Seix Barrai, S. A., 1984 y 1997

Segunda edición

Del portugués:

Livro do Desassossego composto por Bernardo Soares

© Selección e introducción: Leyla Perrone-Moises

© Editora Brasiliense

2ª edición