philip larkin

 

 

street lamps

 

 

 

 

When night slinks, like a puma, down the sky,

And the bare, windy streets echo with silence,

Street lamps come out, and lean at corners, awry,

Casting black shadows, oblique and intense;

So they burn on, impersonal, through the night,

Hearing the hours slowly topple past

Like cold drops from glistening stalactite,

Until grey planes splinter the gloom at last;

Then they go out.

 

I think I noticed once,

–T’was morning—one sole street-lamp still bright-lit,

Which, with a senile grin, like an old dunce,

Vied the blue sky, and tried to rival it;

And, leering pallid

though its use was done,

Tried to cast shadows contrary to the sun.

 

 

faroles

 

 

Cuando la noche se desliza, como un puma, bajo el cielo,

y las desnudas, ventosas calles amplifican el silencio,

salen los faroles, y se apoyan en las esquinas, torcidos,

lanzando negras sombras, oblicuas e intensas;

arden, impersonales, en medio de la noche,

oyendo caer las horas que pasan

como frías gotas desde una brillante estalactita,

hasta que grises planos astillan la penumbra;

entonces ellos se retiran.

Creo que vi una vez

-de mañana- un solo farol todavía encendido,

que, con una amplia sonrisa senil, como un viejo burro,

intentaba competir con el cielo azul;

y, lanzando una pálida mirada de soslayo,

aunque su trabajo estaba hecho,

intentaba arrojar sombras contra el sol.