malditosbastardos

quentin tarantino

malditos bastardos

Título original: Inglourious Basterds

Quentin Tarantino, 2009

Traducción: Marc Viaplana Canudas

Introducción: David L. Robbins

PANTALLA EN NEGRO

APARECE EL TÍTULO DEL CAPÍTULO:

CAPÍTULO CUATRO

«OPERACIÓN KINO»

FUNDIDO A NEGRO

INTERIOR. ZONA RURAL INGLESA. DE DÍA.

Un joven AGREGADO MILITAR abre la doble puerta corredera de la entrada a la

estancia.

AGREGADO MILITAR

Por aquí, teniente.

Un teniente británico de buen ver, con traje marrón y aspecto agitado, entra en la

habitación. Este oficial, que ha estado infiltrado entre los boches desde finales de los

años treinta, se llama TENIENTE ARCHIE HICOX. Es un joven del tipo de George

Sanders (el de los años de «El Santo» y «Los asuntos privados de Bel Ami»).

Al entrar en la sala, el teniente Hicox se queda atónito.

Frente a él está el legendario cerebro militar, GENERAL ED FENECH, del tipo de

George Sanders cuando este ya era mayor («El pueblo de los malditos»).

Pero en el fondo de la habitación, detrás de un piano y fumando su habitual puro, está

la inconfundible figura de WINSTON CHURCHILL.

El teniente no se lo esperaba.

Hicox saluda al general.

TENIENTE HICOX

El teniente Archie Hicox informa, señor.

GENERAL FENECH

(Devuelve el saludo)

General Ed Fenech. Descanse, Hicox. ¿Una copa?

La mirada de Hicox va hacia el imponente bulldog de detrás del piano, que lo está

examinando atentamente desde detrás de su puro. Sin embargo, el hombre de detrás

del puro no hace ningún gesto, y el general no da muestras de reparar en el gorila de

ciento veinte kilos que hay en el cuarto.

Y Hicox sabe que esto significa que si Churchill no es presentado, es como si no

estuviera allí.

TENIENTE HICOX

Si me ofreciera un whisky escocés con un poco de agua, me tomaría un whisky

escocés con un poco de agua.

GENERAL FENECH

¡Muy bien, teniente! Sírvase usted mismo, ¿quiere?, estamos entre amigos. El bar

está en el globo terráqueo.

Hicox se dirige hacia el globo terráqueo.

TENIENTE HICOX

¿Y usted va a tomar algo?

GENERAL FENECH

Whisky solo, a palo seco.

El teniente va hasta el globo terráqueo estilo Colón que es el bar y se pone a preparar

bebidas, como un camarero jovial.

Fenech observa el expediente del teniente.

GENERAL FENECH

Veo aquí que usted ha dirigido tres operaciones secretas de comandos en

Alemania y en territorios ocupados por Alemania. En Frankfurt, Holanda y

Noruega, para ser exactos.

El teniente Archie Hicox se vuelve hacia ellos y, mientras sigue preparando las copas,

responde:

TENIENTE HICOX

Extraordinaria gente, la de Noruega.

GENERAL FENECH

¿Dice aquí que usted habla alemán fluido?

TENIENTE HICOX

Como el barón de Münchhausen.

GENERAL FENECH

¿Y su ocupación antes de la guerra?

Aún de espaldas a nosotros, mientras hace de barman.

TENIENTE HICOX

Soy crítico de cine.

GENERAL FENECH

¿Me cita alguno de sus logros?

TENIENTE HICOX

Bien, señor, si se los puede llamar logros, escribo artículos y reseñas para una

publicación llamada «Films and Filmmakers».

Y también en su publicación adjunta.

GENERAL FENECH

Y esta, ¿cómo se llama?

TENIENTE HICOX

«Flickers Bi-Monthly». También he publicado dos libros.

GENERAL FENECH

Impresionante. No sea modesto, teniente, ¿cuáles son los títulos?

TENIENTE HICOX

El primero fue «Art Of The Eyes». «The Heart, and The Mind: A Study of

German Cinema in the Twenties».

Y el segundo se tituló…

Se vuelve con su whisky con agua y con el whisky a palo seco del general. Sigue

contando lo que decía mientras se acerca al general para darle la bebida.

TENIENTE HICOX

«Twenty-Four Frame Da Vinci». Es un estudio crítico cinematográfico de fondo,

sobre la obra del director alemán G. W. Pabst.

Le tiende el whisky al general.

TENIENTE HICOX

¿Por qué brindamos, señor?

GENERAL FENECH

(se lo piensa

un momento)

Abajo Hitler.

TENIENTE HICOX

Abajo del todo, señor.

CHIN-CHIN.

GENERAL FENECH

¿Está usted familiarizado con el cine alemán del Tercer Reich?

TENIENTE HICOX

Sí. Obviamente no he visto ninguna de las películas hechas en los últimos tres

años, pero sí que estoy familiarizado con él.

GENERAL FENECH

¿Me lo explica?

TENIENTE HICOX

¿Disculpe, señor?

GENERAL FENECH

Esa pequeña aventura nuestra requiere algún conocimiento de la industria del cine

alemán bajo el Tercer Reich. ¿Me puede contar algo de lo que hacen los estudios

UFA con Goebbels?

TENIENTE HICOX

Goebbels considera las películas que está haciendo como el principio de una

nueva era del cine alemán. Una alternativa a lo que él considera cine intelectual

judeoalemán de los años veinte y al dogma de Hollywood controlado por los

judíos.

DE REPENTE… Alguien brama desde el fondo de la habitación:

CHURCHILL

¿Y cómo le va?

TENIENTE HICOX

Le pido mil disculpas, señor. ¿Qué ha dicho?

CHURCHILL

¿Dice usted que Goebbels quiere vencer a los judíos con sus propias armas?

Entonces, comparado con, digamos Louis B. Mayer… ¿cómo le va?

TENIENTE HICOX

Bastante bien, en realidad. Desde que Goebbels se hizo con el mando, en

Alemania, en los últimos ocho años, la asistencia al cine ha ido subiendo. Pero

Louis B. Mayer no sería el equivalente más apropiado de Goebbels. Yo diría que

Goebbels se considera más cercano a David O. Selznick.

El general Fenech se queda mirando al primer ministro.

Churchill exhala una bocanada de humo y dice:

CHURCHILL

Infórmele.

GENERAL FENECH

Teniente Hicox, llegados a este punto, me gustaría contarle los detalles de la

Operación Kino.

En tres días a partir de hoy, Joseph Goebbels celebrará en París una gala con

motivo del estreno de una de sus últimas películas…

TENIENTE HICOX

¿Qué película, señor?

El general tiene que echar un vistazo a su informe.

GENERAL FENECH

La película se llama «El orgullo de la nación».

TENIENTE HICOX

Ah, ¿se refiere al filme sobre el soldado Zoller?

GENERAL FENECH

No disponemos de información sobre de qué trata exactamente la película de esa

noche.

TENIENTE HICOX

Pero ¿se llama «El orgullo de la nación»?

GENERAL FENECH

Sí.

TENIENTE HICOX

Yo se lo puedo contar; trata del soldados Fredrick Zoller.

Es el sargento York alemán.

Fenech se esfuerza en reprimir una sonrisa: este es el hombre que necesitan.

GENERAL FENECH

Entre los presentes en tan especial acontecimiento germánico estarán Goebbels,

Goering, Bormann y gran parte del alto mando alemán, incluyendo a todos los

oficiales de mayor rango de las SS y la Gestapo, y también las eminencias de la

industria del cine de propaganda nazi.

TENIENTE HICOX

La raza superior al completo, ¿eh?

GENERAL FENECH

Básicamente, tendremos todas las manzanas podridas en una sola cesta. El

objetivo de la Operación Kino es… hacer volar la cesta.

TENIENTE HICOX

(recitando

un poema)

«… y como las nieves del ayer, desaparecerán de la faz de la Tierra.» ¡Estupendo,

señor!

GENERAL FENECH

Una unidad del servicio secreto americano bien infiltrada en las líneas enemigas,

le asistirá. Los alemanes los llaman «los Bastardos».

TENIENTE HICOX

¿Los Bastardos? No he oído hablar de ellos.

GENERAL FENECH

El servicio secreto está, amigo, para que usted no oiga hablar de ellos. Pero los

boches sí que han oído hablar de ellos, porque esos yanquis son el demonio. Su

líder es un tipo llamado teniente Aldo Raine.

Los alemanes lo llaman «Aldo el Apache».

TENIENTE HICOX

¿Por qué lo llaman así?

GENERAL FENECH

Imagino que será porque les arranca la cabellera a los nazis que mata.

TENIENTE HICOX

¿La cabellera, señor?

GENERAL FENECH

El pelo.

El general se pasa los dedos por la frente, donde empieza el pelo.

GENERAL FENECH

Como un piel roja.

TENIENTE HICOX

Debe de ser un tipo más bien truculento, nuestro amiguito, ¿no, señor?

GENERAL FENECH

No cabe duda de que se trata de una pandilla de chalados, pero ya conoce el

refrán, «Nada mejor que un ladrón…»

TENIENTE HICOX

Por supuesto.

El general Fenech continúa su explicación con un mapa militar.

GENERAL FENECH

Usted saltará en paracaídas sobre Francia, a unos veinticuatro kilómetros de París.

Los Bastardos le estarán esperando.

Lo primero que hará será dirigirse a un pueblecito llamado Nadine.

(Lo señala

en el mapa)

Al parecer, los boches nunca van allí.

En Nadine hay una taberna llamada La Louisiane, donde se encontrará usted con

nuestro agente doble, y ella lo llevará desde allí. Será ella quien lo cuele a usted

en el estreno. Estarán usted, ella y dos miembros de los Bastardos, ambos nacidos

en Alemania.

Ha sido también ella quien ha hecho todos los preparativos que usted va a

necesitar.

TENIENTE HICOX

¿Cómo la voy a reconocer?

GENERAL FENECH

Sospecho que esto no va a ser demasiado difícil para usted. Su contacto es

Bridget von Hammersmark.

TENIENTE HICOX

¿Bridget von Hammersmark? ¿La estrella de cine alemana trabaja para

Inglaterra?

GENERAL FENECH

Desde hace dos años ya. Se podría decir que la Operación Kino es su creación.

Desde el fondo de la habitación, el bulldog ladra:

CHURCHILL

Una mujer extraordinaria.

TENIENTE HICOX

Sí que lo es.

GENERAL FENECH

Usted irá al estreno como su acompañante, hombre de suerte. Ella tendrá también

las entradas del estreno para los otros dos. ¿Ha captado la idea?

TENIENTE HICOX

Creo que sí, señor. ¿Arde París?…

Los tres bulldogs ingleses se echan a reír.

EXTERIOR. AZOTEA DEL CINE. DE DÍA.

Shoshanna y Marcel en la azotea del cine, haciendo, literalmente, una película.

Marcel maneja una —ya entonces— vieja CÁMARA BOLEX DE 35 MM situada

baja y enfocada hacia arriba.

Shoshanna, frente a la cámara, está subida en unas cajas mirando abajo hacia ella.

Un viejo MICRÓFONO destartalado está situado fuera de cuadro.

Tal como hacen y harán siempre, hablan en FRANCÉS SUBTITULADO en ya sabéis

qué.

MARCEL

Necesitamos una referencia de sincronía.

SHOSHANNA

¿Qué es una referencia de sincronía?

MARCEL

Un sonido y una acción que coincidan, para que podamos sincronizar la imagen

con el sonido.

SHOSHANNA

¿Y cómo hacemos eso?

MARCEL

Da una palmada.

Ella la da.

MARCEL

Dentro del cuadro, idiota.

Ella da una palmada delante de la cara.

MARCEL

¿Lista?

Shoshanna respira profundamente, entonces:

SHOSHANNA

Lista.

MARCEL

Acción.

ANTES DE QUE ELLA EMPIECE A HABLAR, CORTAMOS A…

LA ESCENA ANTERIOR, CON MARCEL Y SHOSHANNA EN LA ESCALINATA

DEL VESTÍBULO HABLANDO DE QUEMAR EL CINE.

La gran diferencia está en que ahora es en COLOR.

MARCEL

Pero ¿cómo lo vamos a revelar?

Solo un idiota suicida como nosotros se atrevería a revelar un metraje como este.

¿Cómo vamos a conseguir una copia en 35 milímetros con banda sonora?

SHOSHANNA

¿No conoces a nadie que pueda hacer ambas cosas?

MARCEL

Por supuesto, Gaspar, un hombre muy amable que trabajó con todos los cineastas

experimentales.

Pero nadie que no esté mal de la cabeza nos haría una copia de lo que estás

hablando. Si los nazis se enteraran, su vida no valdría ni esto.

Hace chascar los dedos.

SHOSHANNA

En una pelea de lobos, o te comes al lobo o el lobo te come a ti. Si queremos

aniquilar a los nazis tenemos que emplear su misma táctica.

MARCEL

¿Y qué significa eso?

SHOSHANNA

Buscaremos a alguien capaz de revelar y hacernos una copia en 35 milímetros. Y

los obligamos a hacerlo o los asesinamos. Tras explicarles lo que queremos hacer,

si se niegan tenemos que matarlos de todas formas, de lo contrario nos

denunciarán.

MARCEL

¿Harías eso?

SHOSHANNA

Así.

Hace chascar los dedos.

INTERIOR. PEQUEÑO LABORATORIO DE REVELADO DE PELÍCULAS.

TARDE DE NOCHE.

Un viejo laboratorio familiar de revelado de películas, de los años treinta.

Tarde por la noche.

GASPAR, la figura paternal de todos los cineastas experimentales franceses de la

década anterior al dominio alemán, recibe una BRUTAL PALIZA de su amigo

Marcel.

Soshanna observa, imperturbable.

SHOSHANNA

¡Trae aquí a ese hijo de puta!

Ponle la cabeza sobre la mesa.

Marcel le sostiene el brazo por detrás y lo obliga a poner la cabeza de lado, contra el

tablero de la mesa.

Soshanna CLAVA CON FUERZA UN HACHA en la mesa, justo al lado de la cabeza.

SHOSHANNA

O haces lo que digamos que hagas o hundo el hacha en tu puto cráneo

colaboracionista.

GASPAR

¡No soy un colaboracionista!

SHOSHANNA

¡Demuéstralo, entonces! ¿O es que toda tu virilidad solo sirve para mear?

Marcel, ¿te conocen su mujer y sus hijos?

MARCEL

Oui.

SHOSHANNA

Entonces, después de matar a ese perro de los alemanes, iremos a silenciarlos a

ellos.

Levanta el hacha, hasta arriba del todo…

SHOSHANNA

¡Prepárate a morir, colaboracionista hijo de puta!

CORTE A

GASPAR

le entrega a la pareja una PEQUEÑA LATA PLATEADA DE PELÍCULA DE 35

MM. A través del escaparate se ve que fuera ya es de día.

INTERIOR. CABINA DE PROYECCIÓN.

VEMOS las cinco pesadas latas de película plateadas, con la historia de la vida de

Fredrick Zoller, «El orgullo de la nación» (claramente marcado), en el suelo de la

cabina de proyección.

La lata del ROLLO 4 está abierta y vacía.

Shoshanna está en la mesa de edición, con el ROLLO 4 colocado en la rebobinadora.

Shoshanna EMPALMA el metraje que ha filmado con Marcel, en el ROLLO 4 de la

película de Fredrick. Lo rebobina, lo devuelve a la lata y pone una TIRA ROJA en la

LATA del ROLLO 4.

Sale de la cabina y apaga las luces, DEJANDO LA PANTALLA EN COMPLETA

OSCURIDAD.

PANTALLA NEGRA

DE NEGRO SE FUNDE A

EXTERIOR. LA LOUISIANE (TABERNA). NOCHE.

Vemos una taberna en un reducido sótano, con un viejo y tosco letrero en el que se

lee «La Louisiane».

APARECE UN SUBTÍTULO:

«Pueblo de

Nadine, Francia»

TOMA DE DOS, TENIENTE HICOX Y TENIENTE ALDO RAINE

Aldo viste como un civil francés. Hicox viste un uniforme alemán gris de capitán de

las SS. Desde el interior de un apartamento del pueblo de Nadine, miran por una

ventana con vistas a la taberna.

TENIENTE ALDO

No me dijo nada de que la cita de los cojones iba a ser en un puto sótano.

TENIENTE HICOX

No lo sabía.

TENIENTE ALDO

¿No dijo que iba a ser en una taberna?

TENIENTE HICOX

Es una taberna.

TENIENTE ALDO

Sí, en un sótano. Ya sabe que pelear en un sótano presenta muchos problemas,

siendo el primero de ellos el hecho de luchar en un sótano.

Wilhelm Wicki aparece en el PLANO, vestido con un uniforme alemán de teniente de

las SS.

WICKI

¿Qué hacemos si llegamos allí y ella no está?

TENIENTE HICOX

Esperaremos. No se preocupe, es una espía británica; se presentará a la cita.

VEMOS que los otros Bastardos, vestidos como civiles franceses, están también en la

habitación. Están Donowitz, Hirschberg y Utivich. Y en el fondo del cuarto, vestido

con el uniforme gris de teniente de las SS, está Hugo Stiglitz, él solo, afilando su

DAGA de las SS en su cinturón de cuero, enrollado en su bota.

Los Bastardos que no están en la escena y que se vieron al principio han muerto.

El teniente Hicox observa cómo Stiglitz, solo en su rincón al fondo de la habitación,

AFILANDO amenazadoramente su daga.

Stiglitz es un bicho raro de la hostia…

El teniente Hicox se acerca a Stiglitz

TENIENTE HICOX

Stiglitz, ¿verdad?

STIGLITZ

Verdad, señor.

Continúa deslizando la hoja, arriba y abajo, por la correa de cuero.

TENIENTE HICOX

¿He oído que es usted muy bueno con eso?

Se refiere al acero.

Stiglitz no contesta.

TENIENTE HICOX

No sé si sabe que no esperamos meternos en problemas, ahora mismo. Vamos

simplemente a ponernos en contacto con nuestro agente.

No debería pasar nada. Sin embargo, en el caso de que no sea así y pase algo, me

gustaría estar seguro de que todos sabremos mantener la calma.

El sargento renegado alemán deja de afilar la hoja y levanta la mirada hacia el

teniente inglés.

STIGLITZ

¿Acaso no le parezco calmado?

TENIENTE HICOX

Bueno, ahora que lo dice, supongo que sí.

Stiglitz vuelve a concentrarse en su hoja.

Hicox se acerca a Aldo y le pregunta en privado:

TENIENTE HICOX

Ese alemán que se ha traído, Stiglitz, no es un tipo muy hablador, ¿verdad?

Aldo se queda mirándolo.

TENIENTE ALDO

¿Es eso lo que necesita usted? ¿Un tipo muy hablador?

TENIENTE HICOX

Tiene razón, teniente.

TENIENTE ALDO

Y si se meten en problemas allí abajo, ¿qué se supone que tenemos que hacer?

¿Hacer apuestas sobre el resultado?

TENIENTE HICOX

Si nos metemos en problemas, los sabremos solucionar. Pero, si hay problemas de

verdad, hará falta que se aseguren ustedes de que ningún alemán, ni francés, dado

el caso, escape de ese sótano.

Si la tapadera de Frau von Hammersmark se descubre la misión estará kaputt.

Donny se inmiscuye en la conversación.

SARGENTO DONOWITZ

Hablando de Frau von Hammersmark, ¿de quién fue la idea de la cita en la

ratonera?

TENIENTE HICOX

Fue ella quien eligió el lugar.

SARGENTO DONOWITZ

Pues vaya, ¿no es cojonudo?

TENIENTE HICOX

Escuche, ella no es una estratega militar. Solo es una actriz.

TENIENTE ALDO

No hace falta ser el general Stonewall Jackson para saber que es una mala idea

pelear en un sótano.

TENIENTE HICOX

Ella no eligió un sitio para pelear.

Eligió un sitio aislado y sin alemanes.

SOLDADO DE PRIMERA CLASE HIRSCHBERG

Teniente, siento llevarle la contraria, pero tengo a un nazi meando en el

Louisiana, a las dos.

Se acercan a la ventana y ciertamente hay UN NAZI SOLITARIO orinando contra la

pared del bar.

Para el teniente Hicox eso no estaba, de ninguna de las maneras, en el plan.

TENIENTE HICOX

Mierda.

El sargento Donowitz lo reprende:

SARGENTO DONOWITZ

Y ahora, ¿qué piensa usted que su fräulein Von Hammer…?

TENIENTE HICOX

Evidentemente, no lo sé, sargento.

El oficial británico observa el soldado alemán que supuestamente no tendría que estar

allí. Hugo Stiglitz se une a ellos, junto a la ventana. Stiglitz mira hacia abajo, con la

daga de las SS en la mano, al nazi que orina.

STIGLITZ

Si tenemos que ir, vayamos.

Enfunda la daga.

EXTERIOR-LA LOUISIANE (TABERNA EN UN SÓTANO)-NOCHE

El SOLDADO ALEMÁN QUE MEA acaba descuidadamente su tarea.

Tras guardarse la pija en los pantalones, baja las escaleras que llevan a la taberna del

sótano. Lo seguimos…

INTERIOR. LA LOUISIANE (TABERNA EN UN SÓTANO). NOCHE

… Al interior de la taberna del sótano, La Louisiane. El techo del sótano es muy bajo.

A la derecha hay un mostrador de madera con aspecto de muy viejo. Y el único otro

espacio en la pequeña taberna está ocupado por dos grandes mesas (grandes por lo

menos allí) que, entre las dos, llenan la mitad de la estancia.

Y a pesar de que se había dicho lo contrario, una de las dos mesas está abarrotada de

soldados nazis borrachos que celebran algo. Está nuestro amigo meón y cuatro más.

CINCO NAZIS

UN SARGENTO MAYOR ALEMÁN, UNA SARGENTO ALEMANA (del tipo bajo

y fornido) y TRES SOLDADOS RASOS ALEMANES.

Los cincos nazis están sentados alrededor de la mesa, bebiendo y enfrascados en un

juego muy divertido, con nada menos que la fräulein del momento, la diva del cine

alemán, BRIDGET VON HAMMERSMARK. Vestida de tiros largos con un elegante

traje de los años cuarenta, rematado con una pamela. El juego consiste en que cada

jugador tiene una carta con el nombre de un personaje famoso, real o imaginario,

pegado en la frente. El jugador no sabe qué nombre lleva en la frente, así que hace

preguntas a los otros para adivinar cuál es su personaje.

Cinco alemanes, cinco cartas en las que se lee; SARGENTO MAYOR N.º 1 (POLA

NEGRI), MUJER SARGENTO N.º 2 (BEETHOVEN), SOLDADO ALEMÁN N.º 3

(MATA HARI), SOLDADO ALEMÁN N.º 4 (EDGAR WALLACE), SOLDADO

ALEMÁN N.º 5 (WINNETOU). Y Bridget von Hammersmark, que lleva la carta en

el ala de su sombrero, tiene GENGIS KHAN.

Le toca hacer preguntas al alemán N.º 5 (WINNETOU).

El DIÁLOGO será en ALEMÁN, SUBTITULADO en CASTELLANO.

WINNETOU

… Muy bien, no soy alemán. ¿Soy americano?

La mesa entera estalla en una carcajada.

MUJER SARGENTO N.º 2 (BEETHOVEN)

¡Sí que lo eres!

EDGAR WALLACE

Bueno, no del todo.

SARGENTO POLA NEGRI

¿Qué quieres decir «no del todo»? ¡Por supuesto que lo es!

EDGAR WALLACE

Bueno, si es tan americano, ¿cómo puede ser que nunca haya sido traducido al

inglés? No es americano. Se supone que es americano, pero no es una creación

americana. En realidad, es algo muy diferente.

– 

WINNETOU

Muy bien, soy un personaje de ficción, literario, del pasado; soy americano, pero

en eso hay controversia.

BRIDGET / GENGIS

No, no hay controversia. La nacionalidad del autor no tiene nada que ver con la

nacionalidad del personaje.

El personaje es el personaje.

Hamlet no es inglés, es danés.

Entonces la respuesta es que sí, que el personaje nació en América.

WINNETOU

Me alegro de que haya quedado claro. Si yo tuviera una esposa, ¿se la llamaría

«squaw»?

Ya lo ha adivinado.

La mesa se echa a reír.

LA MESA

¡SÍ!

WINNETOU

¿Mi hermano de sangre es Old Shatterhand?

LA MESA

¡Sí!

WINNETOU

¿Me escribió Karl May?

LA MESA

¡Sí!

VEMOS en SEGUNDO PLANO a nuestros tres oficiales alemanes falsos, Hicox,

Wicki y Stiglitz, que entran en la taberna del sótano. Es obvio que ven a los cinco

soldados alemanes, pero están demasiado alejados de nosotros (del público) para que

veamos su expresión. No hay duda de que no están nada contentos. Fraulein von

Hammersmark también los ve. Sin levantarse, los saluda con la mano.

BRIDGET

Hola, queridos, estaré con vosotros enseguida. Estoy terminando un juego con

mis cinco nuevos amigos.

TENIENTE HICOX

No hay prisa, Frau von Hammersmark.

Tómese su tiempo, diviértase.

BRIDGET

(A Winnetou)

Entonces, ¿quién eres?

WINNETOU

¡Soy WINNETOU, JEFE de los APACHES!

La mesa ACLAMA y APLAUDE al jefe apache mientras él se quita la carta de la

frente.

Los otros cuatro soldados alemanes apuran sus cervezas (como parte del juego).

Bridget von Hammersmark se toma de un trago su champán.

MATA HARI

Frau von Hammersmark, cuando sus amigos entraron, ¿se dio cuenta de que giró

usted la cabeza en dos tiempos, como en las películas?

BRIDGET

¿De verdad? Pues no, no me di cuenta en absoluto.

MATA HARI

Ya debe de ser algo natural para usted, ¿no?

¿Le enseñaron en el cine a hacer ese movimiento de cabeza?

BRIDGET

La verdad es que sí, pero no es nada difícil.

SARGENTO POLA NEGRI

Muéstrenoslo.

La mesa se lo pide efusivamente.

Bridget mira de frente al sargento mayor y realiza un perfecto y absolutamente

gracioso movimiento de cabeza.

A los de la mesa les encanta.

MATA HARI

Me toca a mí, quiero probar yo.

Mata Hari mira de frente a Beethoven y hace el movimiento.

EDGAR WALLACE

Yo también quiero probar.

Lo hace.

Muy pronto la mesa entera se convierte en un concurso para ver quién lo hace mejor.

HICOX, WICKI y STIGLITZ

observan a los de la mesa, todos enzarzados en el concurso de movimientos de

cabeza. Obviamente, no entienden nada.

ENTONCES…

Bridget von Hammersmark se levanta y se disculpa por dejar la mesa. Se quita la

carta pegada en el sombrero y ve por primera vez el nombre de Gengis Khan.

BRIDGET

¡Gengis Khan! No lo habría acertado nunca.

Se pone a andar y se une a la mesa de alemanes disfrazados.

Los caballeros se levantan. Ella saluda a cada uno de ellos afectuosamente, con un

beso en la mejilla, como si los conociera bien.

Toman todos asiento. Los dos Bastardos y el británico beben whisky. El

PROPIETARIO de la taberna, un francés entrado en años y de barriga pronunciada,

que se llama EARL, se acerca a la mesa y vierte más champán en la copa de Bridget.

Se va y vuelve a su sitio detrás de la barra, con la JOVEN CAMARERA

FRANCESA, la única otra persona que hay en el establecimiento.

Obviamente, hablan ALEMÁN SUBTITULADO en CASTELLANO:

TENIENTE HICOX

¿No se suponía que en este lugar habría más franceses que alemanes?

BRIDGET

Así es, normalmente. La esposa de aquel sargento de allí acaba de tener un niño.

Su oficial al mando les ha dado la noche libre, a él y a sus amigos, para

celebrarlo.

WICKI

Deberíamos irnos.

BRIDGET

No, deberíamos quedarnos. Para una copa, al menos. Les he estado esperando en

un bar, y parecería extraño que nos fuéramos sin tomarnos una copa.

TENIENTE HICOX

Tiene razón, tranquilícense y disfruten de un trago.

VUELTA A LA MESA DE LOS ALEMANES

La camarera francesa ha tomado el sitio de Bridget en el bullicioso y alborotado

juego. Les dice al resto que su personaje tiene que ser francés, de otra forma no sabrá

quién es. Winnetou se lo piensa un momento y luego escribe un nombre en la carta.

La camarera se lo pone en la frente. Se lee NAPOLEÓN.

Todos los alemanes se echan a reír.

VUELTA A LA MESA DE LOS BASTARDOS

BRIDGET

Hay novedades. Han cambiado de sala de cine.

TENIENTE HICOX

¿Por qué?

BRIDGET

Nadie lo sabe. Pero eso no debería ser un problema. Han cambiado el cine por

uno considerablemente más pequeño que el Ritz. Así que, cualquiera que sea el

material que hayan traído para el Ritz, será doblemente efectivo en el otro.

Y ahora, la segunda parte del informe es colosal, así que traten de contenerse.

El Führer va a estar presente mañana.

Hugo Stiglitz ESCUPE la bebida que tiene en la boca.

Bridget lo fulmina con la mirada.

VUELTA A LOS VERDADEROS ALEMANES

Ven a Hugo escupiendo la bebida y estallan todos en carcajadas. Siguen la juerga y

empiezan un concurso de escupir la bebida con la boca, igual que hicieron antes con

el movimiento de cabeza. No hace falta decir que quedan todos empapados.

VUELTA A LOS BASTARDOS

BRIDGET

(A Hicox)

Su nombre será Ernst Schuller. Dirá que es el coproductor de la película

«Tiefland» de Riefenstahl. Es la única producción alemana que Goebbels no

controla, y Leni no asistiría ni muerta al estreno de una película de Goebbels.

VUELTA A LA MESA DE VERDADEROS ALEMANES

El sargento mayor Pola Negri se bebe su cerveza mientras observa, con ojos

soñadores, a Bridget von Hammersmark en la otra mesa.

VUELTA A LOS BASTARDOS

Bridget continúa explicándole a Hicox cuál es su personaje.

Vemos en SEGUNDO PLANO cómo el sargento mayor alemán se levanta de la mesa

y se dirige hacia la fräulein Von Hammersmark.

BRIDGET

… la película ha sufrido muchos retrasos, y la salud de Leni se está deteriorando,

así que si tiene que hablar…

Hicox, al ver que el sargento mayor alemán se acerca,

le hace señas a Bridget para que disimule.

SARGENTO POLA NEGRI

Frau von Hammersmark, estaba pensando… ¿me firmaría usted un autógrafo para

mi hijo, en el día de su nacimiento?

BRIDGET

Lo haré encantada, Wilhelm.

(a los de la mesa)

Este sargento tan guapo y tan feliz ha sido padre hoy mismo.

Los falsos oficiales felicitan al sargento.

El sargento mayor alemán ENTRECHOCA los talones y hace una reverencia a sus

oficiales superiores.

SARGENTO POLA NEGRI

Gracias. Heil, Hitler!

Levanta la mano, y lo mismo hacen los oficiales impostores; «Heil Hitler».

Mientras saca una lujosa pluma estilográfica de su bolso…

BRIDGET

Entonces, Wilhelm, ¿ha decidido ya el nombre de su progenie?

SARGENTO POLA NEGRI

Ciertamente, fräulein. Su nombre es Maximilian.

Incluso al ligeramente psicótico Stiglitz le gusta ese sargento alemán.

STIGLITZ

Un nombre precioso, sargento.

SARGENTO POLA NEGRI

Gracias, teniente. Cuando mi hijo sea bastante mayor para montar en bicicleta, le

compraré una de color azul, y pintaré en un lado, «Max Azul».

El sargento extiende su jarra de cerveza hacia los oficiales, invitando a un brindis.

Ellos corresponden.

Bridget termina de firmar su autógrafo, con una gran floritura.

BRIDGET

Aquí lo tiene. Pero espere, aún no he acabado.

Mete la mano en el bolso y saca una barra de labios.

Se aplica un poco de rojo rubí en los labios y besa una servilleta y deja en ella una

gran huella roja de labios. Entonces le tiende el preciado objeto al joven padre.

BRIDGET

El pequeño Maximilian se merece lo mejor.

SARGENTO POLA NEGRI

Gracias, fräulein, muchas gracias. Tal vez Max no sepa ahora mismo quién es

usted, pero lo sabrá.

Le enseñaré todas sus películas.

Crecerá viendo sus películas y con esta servilleta enmarcada en la pared de su

habitación.

Entonces, dirigiéndose a la taberna entera…

SARGENTO POLA NEGRI

¡Propongo un brindis por la más gran actriz de Alemania! ¡Ni Dietrich, ni

Riefenstahl, la más grande es Von Hammersmark!

La sala entera brinda.

Esta sería una buena ocasión para que el sargento alemán volviera a su mesa con sus

amigos. Y casi lo hace, pero… como está borracho y extasiado por la estrella de cine,

abusa de su hospitalidad.

SARGENTO POLA NEGRI

Entonces, frau Von Hammersmark, ¿qué le trae por Francia?

Estimando que la paciencia de cualquier oficial nazi que se precie, ya se habría

agotado hace rato, el teniente Hicox interrumpe.

TENIENTE HICOX

Eso no es asunto suyo, sargento.

Quizá no haya agotado la hospitalidad de la fräulein con su comportamiento ebrio

y grosero, pero ciertamente ha agotado la mía.

La mesa de los soldados que siguen su juego oyen esto y enmudecen.

TENIENTE HICOX

Debo recordarle, sargento, que es usted un soldado. Y esta es una mesa de

oficiales. Le sugiero que deje de molestar a la fräulein y vuelva a su mesa.

El sargento mayor alemán se queda mirando socarronamente al oficial.

SARGENTO POLA NEGRI

Discúlpeme, capitán, su acento es muy inusual.

La habitación entera se paraliza… por razones diferentes…

SARGENTO POLA NEGRI

¿De dónde es usted?

Hay un momento de silencio en las dos mesas; entonces, los dos impostores nacidos

en Alemania entran en acción.

WICKI

¡Sargento! ¡Debe de estar usted borracho o loco para hablarle con tanta

impertinencia a un oficial superior!

Stiglitz SE LEVANTA y CHILLA a los de la otra mesa:

STIGLITZ

Le hago a USTED…

(señalando

a Winnetou)

… y a USTED

(señalando

a Edgar Wallace)

… responsables de él.

(señalando

al sargento Pola)

Les sugiero que se ocupen de su amigo, o pasará en la cárcel el día del nacimiento

de Max, ¡por embriaguez en público!

Los alemanes SALTAN DE SU ASIENTO para hacerse cargo del sargento Pola

CUANDO…

Resuena UNA VOZ EN ALEMÁN;

VOZ EN ALEMÁN (EN OFF)

¿Me disculpan si me entrometo?

Los cinco alemanes conocidos se apartan a un lado, descubriendo al alemán

desconocido que hay en la sala, a quien no hemos visto hasta ahora, nuestro viejo

amigo de antes, el COMANDANTE DIETER HELLSTROM de la GESTAPO.

El comandante se levanta de su mesita.

COMANDANTE HELLSTROM

Al igual que el joven y recién estrenado padre, yo también tengo un oído muy

fino para los acentos.

Y el suyo también me ha resultado extraño.

¿De dónde procede usted, capitán?

Wicki interrumpe.

WICKI

Comandante, eso está completamente fuera de lu…

COMANDANTE HELLSTROM

No le hablaba a usted, teniente Saltzberg.

(Volviéndose

hacia Stiglitz)

ni a usted, teniente Berlin.

(Mirando a Hicox)

Le hablaba al capitán «como se llame».

El comandante de la Gestapo está de pie junto al sargento Pola, frente a la mesa de

los impostores.

El teniente Hicox explica con calma su origen.

TENIENTE HICOX

Nací en el pueblo que yace a la sombra de Piz Palü.

COMANDANTE HELLSTROM

¿La montaña?

TENIENTE HICOX

Sí. En ese pueblo todos hablamos así. ¿Ha visto usted la película de Riefenstahl?

COMANDANTE HELLSTROM

Sí.

TENIENTE HICOX

Entonces me vio allí. ¿Recuerda usted la escena de esquí con antorchas?

COMANDANTE HELLSTROM

Sí, la recuerdo.

TENIENTE HICOX

En esa escena estábamos yo, mi padre, mi hermana y mis dos hermanos. Mi

hermano es tan apuesto que el director Pabst le dedicó un primer plano.

Bridget von Hammersmark encaja en una boquilla de marfil un cigarrillo que

Hicox, como si lo estuviese esperando, le enciende oportunamente, y dice:

BRIDGET

Comandante, si mi palabra sirve para algo, puedo confirmar todo lo que el joven

capitán acaba de contar. Es cierto que procede del pie de la montaña de Piz Palü,

es cierto que estuvo en la película y también es cierto que su hermano es mucho

más apuesto que él.

Los impostores se echan a reír.

Entonces… el comandante de la Gestapo se echa a reír también. Luego se vuelve

hacia el sargento.

COMANDANTE HELLSTROM

Debería usted volver con sus amigos.

Lo cual está encantado de hacer el joven sargento. Los de su mesa reemprenden el

mismo juego de antes.

El comandante Hellstrom, el oficial de más alta graduación en la sala, le hace una

cortés reverencia a la celebridad alemana.

COMANDANTE HELLSTROM

¿Les importa si me uno a ustedes?

BRIDGET

En absoluto, comandante.

El comandante de la Gestapo se sienta a la mesa, frente al teniente Hicox y a Wicki.

La camarera francesa le trae al comandante una jarra de cerveza.

COMANDANTE HELLSTROM

Así que ese es el origen de su extraño acento.

Extraordinario. ¿Y qué hace usted por aquí, capitán?

TENIENTE HICOX

¿Además de tomarme una copa con la encantadora fräulein?

COMANDANTE HELLSTROM

Bueno, tal placer no requiere explicación.

Risitas… Risitas.

COMANDANTE HELLSTROM

Quería decir en este país. Obviamente, no está destacado en Francia; de lo

contrario yo ya sabría de usted.

TENIENTE HICOX

¿Conoce usted a cada alemán en Francia?

COMANDANTE HELLSTROM

A todo el que sea digno de ser conocido.

TENIENTE HICOX

Bien, esta es la cuestión. Nunca pretendimos ser dignos de ser conocidos.

Risitas… Risitas.

COMANDANTE HELLSTROM

(riéndose mientras pregunta)

Frivolidades aparte, ¿qué hace usted en Francia?

TENIENTE HICOX

Estoy aquí para asistir al estreno de la película de Goebbels, como acompañante

de la fräulein.

COMANDANTE HELLSTROM

¿Usted será el acompañante de la fräulein?

TENIENTE HICOX

Alguien tiene que cargar con el encendedor…

Risitas… Risitas.

BRIDGET

El capitán me acompañará, pero los tres son mis invitados. Somos viejos amigos,

comandante, nos conocemos desde hace mucho tiempo. Más del que a una actriz

le importaría admitir.

Risitas… Risitas.

COMANDANTE HELLSTROM

Bien, en ese caso, permítame levantar la copa por los tres hombres más

afortunados de la sala.

BRIDGET

Brindo por eso.

Brindan.

VUELTA A LA MESA DE ALEMANES DE VERDAD

Los soldados continúan divirtiéndose de lo lindo con su juego.

VUELTA A LA MESA DE LOS OFICIALES

COMANDANTE HELLSTROM

Tengo que decir que ese jueguecito suyo parece de lo más divertido. No me uní a

ellos porque, como usted bien dice, capitán, los oficiales y los soldados no deben

confraternizar. Pero viendo que aquí somos todos oficiales…

(haciendo una reverencia a Bridget)

… con una sofisticada dama que es amiga de oficiales. ¿Qué me dice de jugar un

poco?

El teniente Hicox empieza a hacer ademán de rehusar, pero Bridget (que cree que

sabe lo que es mejor) lo interrumpe:

BRIDGET

De acuerdo, pero una vez.

COMANDANTE HELLSTROM

¡Wunderbar!

El comandante coge cinco cartas de la otra mesa y las dispone frente a Bridget y los

oficiales.

COMANDANTE HELLSTROM

Entonces, el objetivo del juego es que cada uno escriba en su carta el nombre de

una persona famosa. Real o ficticia, no importa. Pueden escribir, por ejemplo,

Confucio o Fu Manchú.

(Hace chasquear los dedos)

¡Eric! ¡Más lápices!

(Vuelve a los jugadores)

Y tienen que ser famosos. Nada de poner a la tía Juanita. Cuando hayan escrito el

nombre, pondrán la carta boca abajo sobre la mesa y la moverán hacia la persona

de su izquierda. La persona que tienen a la derecha dejará su carta delante.

Cogerán la carta sin mirarla, la lamerán por detrás y se la pegarán en la frente, así.

Les enseña cómo.

COMANDANTE HELLSTROM

Y con diez preguntas que se responderán con un sí o un no, hay que adivinar

quién es…

Mientras el comandante Hellstrom acaba de explicar los matices más sutiles del

juego, la CÁMARA SE ALEJA DE ÉL y, POCO A POCO, EMPIEZA A

ACERCARSE A STIGLITZ. El diálogo del comandante se va DESVANECIENDO.

Hasta que llegamos a un FLASH BACK de SPAGHETTI WESTERN, una

SECUENCIA con FILTRO ROJO, en que Hugo está siendo salvajemente AZOTADO

por alguien que lleva un UNIFORME DE LA GESTAPO, todo ello SUPERPUESTO

a un PRIMER PLANO de él.

El flashback desaparece. Stiglitz apenas puede soportar estar tan cerca de un

uniforme de la Gestapo y no hundirle su puñal.

La voz del comandante reaparece en la banda sonora.

COMANDANTE HELLSTROM

… Vamos a probar, ¿de acuerdo?

Que cada uno escriba su nombre…

Los cinco jugadores escriben los nombres…

Y mueven la carta hacia su derecha…

Se pegan todos la carta en la frente…

El COMANDANTE HELLSTROM es KING KONG

BRIDGET VON HAMMERSMARK es G. W. PABST

WILHELM WICKI es BULLDOG DRUMMOND

ARCHIE HICOX es BRIGITTE HELM

HUGO STIGLITZ es MARCO POLO

COMANDANTE KING KONG

Empiezo yo para que se hagan una idea.

¿Soy alemán?

Todos se echan a reír.

BRIDGET

No.

COMANDANTE KING KONG

¿Soy americano?

Todos se ríen… pero entonces Wicki dice:

WICKI

Esperad un momento; en realidad se dirige a…

BRIDGET

No sea ridículo.

Está claro que no nació en América.

COMANDANTE KING KONG

Así que… visité América, ¿ajá?

El resto de la mesa dice: «Sí».

COMANDANTE KING KONG

Fue una visita… ¿casual?

WICKI

Para usted no lo fue.

COMANDANTE KING KONG

… Humm… Mi tierra natal, ¿es lo que uno llamaría exótica?

El resto consultan entre ellos y deciden que sí, que es exótica.

COMANDANTE KING KONG

Humm… Esto podría referirse a la jungla o a Oriente.

Voy a dejarme guiar por el instinto, así que voy a preguntar, ¿vengo de la jungla?

Los de la mesa dicen: «Sí».

COMANDANTE KING KONG

Ahora, caballeros, quizá sea hora de preguntar si soy real o de ficción. Sin

embargo no lo voy a hacer, creo que sería demasiado fácil. Bien, entonces mi

tierra natal es la jungla, ¿cierto? Visité América, pero no fue para mí una visita

casual, lo cual parece implicar que para otro sí que lo fue. Cuando viajé desde la

jungla hasta América… ¿lo hice en barco?

«Sí.»

COMANDANTE KING KONG

¿Lo hice contra mi voluntad?

«Sí.»

COMANDANTE KING KONG

Durante esta travesía en barco… ¿iba atado con cadenas?

«Sí.»

COMANDANTE KING KONG

Cuando llegué a América… ¿Fui exhibido con cadenas?

«Sí.»

COMANDANTE KING KONG

¿Soy la historia de la raza negra en América?

La Mesa dice: «No».

COMANDANTE KING KONG

Entonces debo de ser King Kong.

Tira la carta sobre la mesa.

El resto le aplaude.

COMANDANTE HELLSTROM

Y ahora, ya que he acertado la respuesta, todos ustedes tienen que apurar su copa.

Los tres falsos nazis engullen el whisky de un trago.

COMANDANTE HELLSTROM

Y ahora, ¿a quién le toca?

TENIENTE HICOX

Comandante, no quiero parecer grosero, pero los cuatro que estamos somos muy

buenos amigos. Y no nos hemos visto en mucho tiempo. Así que… comandante,

me temo que está estorbando.

COMANDANTE HELLSTROM

Siento discrepar, capitán. Solo si la fräulein considera mi presencia un estorbo

consideraré que soy un estorbo.

¿Qué dice, fräulein? ¿Soy un estorbo?

BRIDGET

Por supuesto que no, comandante.

COMANDANTE HELLSTROM

Ya lo pensaba. Lo que ocurre es que el capitán es inmune a mi encanto.

Los de la mesa no saben bien qué hacer. ¿Se trata de un desafío? Entonces, el

comandante se echa a reír.

COMANDANTE HELLSTROM

Solo estaba bromeando. Claro que soy un estorbo.

COMANDANTE HELLSTROM

Permítanme que les llene los vasos, caballeros, y luego me despediré de ustedes y

de la fräulein.

(Inclinándose sobre la mesa)

Eric tiene una botella de whisky de malta de treinta y tres años, de las tierras altas

de Escocia. ¿Qué me dicen de eso, caballeros?

TENIENTE HICOX

Es usted muy amable, señor.

COMANDANTE HELLSTROM

¡Eric! ¡La botella de treinta y tres años, y vasos limpios!

No van a querer ustedes contaminar un whisky de treinta y tres años con la

bazofia que están bebiendo.

ERIC

¿Cuántos vasos?

TENIENTE HICOX

Cinco.

COMANDANTE HELLSTROM

Para mí, no. Me gusta el escocés, pero yo no le gusto a él.

BRIDGET

Para mí tampoco. Seguiré con las burbujas.

El teniente Hicox le muestra tres dedos (del meñique al índice) a Eric, el dueño.

TENIENTE HICOX

Tres vasos.

Eric trae los tres vasos y la vieja botella y les sirve a los tres soldados.

El comandante Hellstrom alza su jarra de cerveza y brinda:

COMANDANTE HELLSTROM

¡Por mil años de Reich!

Todos mascullan «por mil años de Reich» y brindan.

El comandante de la Gestapo baja su jarra de cerveza, y entonces OÍMOS un CLIC

debajo de la mesa.

COMANDANTE HELLSTROM

¿Oyó eso? Es el sonido de mi Luger, que apunta directamente a sus testículos.

TENIENTE HICOX

¿Y por qué tiene usted una Luger apuntando a mis testículos?

COMANDANTE HELLSTROM

Porque se acaba de descubrir, capitán. Usted es tan alemán como ese whisky

escocés.

TENIENTE HICOX

Vaya, comandante…

BRIDGET

… Comandante…

COMANDANTE HELLSTROM

Tú cállate, zorra.

(A Hicox)

¿Qué decía usted?

TENIENTE HICOX

Decía que entonces ya somos dos. Mi pistola ha estado apuntando a sus pelotas

desde que se sentó.

SARGENTO STIGLITZ

Entonces ya somos tres.

DEBAJO DE LA MESA

Vemos las tres pistolas que apuntan a las correspondientes entrepiernas. También

están las piernas de Bridget, justo al lado de las del comandante. Sus bonitos muslos

van a ser de buen seguro pulverizados en el posible fuego cruzado.

SARGENTO STIGLITZ

Y a esta distancia soy un verdadero Fredrick Zoller.

Vaya… Parece que nos hemos metido en una situación un poco peliaguda.

TENIENTE HICOX

Lo que vamos a hacer, comandante, es que usted se va a levantar y saldrá por esa

puerta con nosotros.

COMANDANTE HELLSTROM

No, no, no, no, no, no… no lo creo.

Me temo que sabemos los dos, que pase lo que le pase al resto de gente que hay

en este lugar, ni usted ni yo vamos a ninguna parte.

COMANDANTE HELLSTROM

(señala a la mesa que tiene detrás de él)

Mal asunto lo del sargento Wilhelm y sus amigos.

Si alguno de ustedes quiere vivir, tendrá que matarlos.

(pausa)

Parece que Max crecerá siendo huérfano. Qué pena.

BRIDGET

Entonces, comandante, se lo imploro. Por el bien de esos soldados, ¿saldrá con

nosotros?

COMANDANTE HELLSTROM

Oh, Bridget, su preocupación por los soldados alemanes me conmueve…

(señalándose el corazón)

en lo más profundo. Quiere usted decir por el bien de sus piernas de zorra, ¿no es

así? No se puede permitir que se las cosan a balazos, aún no ha acabado de

despatarrarse para todos los judíos de Hollywood.

El teniente Hicox coge su whisky de malta escocés de treinta y tres años y dice:

TENIENTE HICOX

(en INGLÉS)

Bien, si esto es lo que hay, amigo, espero que no le importe si pronuncio unas

palabras, ¿verdad?

COMANDANTE HELLSTROM

(en INGLÉS)

En absoluto, capitán.

El mando inglés y crítico de cine coge el whisky de treinta y tres años que ha pagado

el comandante nazi, y dice:

TENIENTE HICOX

Hay en el infierno un círculo especial, reservado para quienes malgastan el buen

escocés.

Y viendo que de un momento a otro voy a estar llamando a las puertas de aquel…

Apura su vaso.

TENIENTE HICOX

(al comandante nazi)

Estupendo material, debo decir, señor.

Deja el vaso.

TENIENTE HICOX

Y ahora, respecto al pequeño… «berenjenal» en el que nos hemos metido, parece

que solo le queda una cosa por hacer.

COMANDANTE HELLSTROM

¿Y qué cosa sería esa?

TENIENTE HICOX

Stiglitz…

STIGLITZ

¡Dígale «auf wiedersehen» a sus pelotas!

STIGLITZ

DISPARA a las PELOTAS de HELLSTROM

Lo mismo hace HICOX, que no solo HIERE a Hellstrom, si no a BRIDGET también.

HELLSTROM

DISPARA a las PELOTAS y las RODILLAS de HICOX.

STIGLITZ

SALTA entonces encima de la mesa y APUÑALA a HELLSTROM con la DAGA.

HICOX CAE al suelo… MUERTO.

BRIDGET CAE al suelo… HERIDA.

WICKI

saca su pistola de debajo de la mesa y EMPIEZA a DISPARAR contra los

ALEMANES de la otra mesa, que no se habían dado cuenta de nada y seguían con su

JUEGO.

WINNETOU

recibe un TIRO EN LA ESPALDA antes de tener tiempo de saber qué pasaba.

EDGAR WALLACE es TIROTEADO por WICKI.

El SARGENTO POLA NEGRI CAE al suelo en la confusión.

La SARGENTO BEETHOVEN y STIGLITZ se encañonan el uno al otro con sus

armas y DISPARAN. AMBOS DISPARAN y RECIBEN tantos TIROS que es casi

romántico ver cómo se desploman, MUERTOS, en el suelo.

WICKI y MATA HARI,

ambos DE PIE, DISPARAN FRENÉTICAMENTE uno contra el otro; MATA HARI

RECIBE TRES BALAZOS. WICKI RECIBE UNO.

El SARGENTO POLA NEGRI

se levanta del suelo con una METRALLETA, ROCÍA DE BALAS el otro lado de la

sala por entero, y LIQUIDA a WICKI, ERIC, MATA HARI y la CAMARERA

FRANCESA.

El TIROTEO TERMINA… la HUMAREDA causada por los disparos… empieza a

DISIPARSE… El único que queda vivo en la sala es el joven sargento alemán, que

lleva la metralleta.

OÍMOS el sonido de los pasos de los soldados de fuera, que llegan a la entrada del

sótano.

La puerta se abre…

El sargento alemán envía CINCUENTA BALAS en dirección a la puerta.

Nadie entra.

Nos encontramos en una situación del tipo ratonera. Nadie puede salir, nadie puede

entrar.

El joven sargento alemán GRITA, en INGLÉS, a los de fuera:

SARGENTO ALEMÁN

¡Eh, vosotros! ¡Los de fuera! ¿Quiénes sois?

¿Ingleses, americanos, qué?

Desde la madriguera se oye la voz de Aldo, que GRITA:

VOZ DE ALDO (EN OFF)

¡Somos americanos! ¿De dónde eres tú?

SARGENTO ALEMÁN

¡Soy alemán, idiota!

VOZ DE ALDO (EN OFF)

¡Hablas muy bien el inglés, para ser alemán!

SARGENTO ALEMÁN

¡Es cierto! ¡Hablemos, pues!

VOZ DE ALDO (EN OFF)

¡Muy bien, habla!

SARGENTO ALEMÁN

¡Soy padre! ¡Mi hijo ha nacido hoy mismo en Frankfurt! ¡Hace cinco horas! ¡Se

llama Max!

¡Estábamos aquí bebiendo para celebrarlo! ¡Fueron ellos quienes vinieron aquí y

empezaron a disparar y a matar!

¡No fue culpa mía!

VOZ DE ALDO (EN OFF)

¡Muy bien, de acuerdo, no fue tu culpa!

¿Cómo te llamas, soldado?

SARGENTO ALEMÁN

¡Wilhelm!

VOZ DE ALDO (EN OFF)

¡Te llamas igual que uno de los tipos que acabas de matar!

WILHELM

¡Ellos nos atacaron!

VOZ DE ALDO (EN OFF)

De acuerdo, Wilhelm… ¿queda alguien vivo de nuestro bando?

WILHELM

¡No!

Oímos una VOZ, FUERA DE CUADRO, que chilla:

VOZ DE BRIDGET (EN OFF)

¡Estoy viva!

Wilhelm se gira hacia la voz.

En el suelo, con una herida de bala en una PIERNA ENSANGRENTADA, yace

Bridget von Hammersmark, que sigue viva.

Con una mirada de odio, el sargento alemán enfila el cañón de la metralleta hacia la

celebridad alemana.

VOZ DE ALDO (EN OFF)

¿Quién hay ahí?

WILHELM

(a BRIDGET,

en voz baja)

¡Si haces un solo ruido, zorra, te frío!

Se refiere al cañón.

VOZ DE ALDO (EN OFF)

Wilhelm, ¿quién hay ahí?

WILHELM

¿Es de vuestro bando, la chica?

Pausa.

VOZ DE ALDO (EN OFF)

¿Qué chica?

WILHELM

¿Quién va a ser? ¡Von Hammersmark!

VOZ DE ALDO (EN OFF)

¡Sí! ¡Es de nuestro bando!

WILHELM

(A Bridget, en VOZ BAJA,

en ALEMÁN)

Ya me lo imaginaba. Así que ahora estás de parte de los americanos, ¿eh?

¿Tan mal van las cosas?

VOZ DE ALDO (EN OFF)

¿Y cómo está?

WILHELM

(A Bridget, en VOZ BAJA,

en ALEMÁN)

¡Perra traidora!

(A Aldo)

Le han disparado, pero está viva.

(A Bridget, en VOZ BAJA,

en ALEMÁN)

De momento.

Oímos a los Bastardos, fuera de cuadro, quejándose de su mala suerte.

VOZ DE ALDO (EN OFF)

Muy bien, Wilhelm, ¿quieres hacer un trato?

WILHELM

¿Cómo te llamas?

VOZ DE ALDO (EN OFF)

Aldo. Wilhelm, ¿puedo llamarte Willi?

WILHELM

Sí.

VOZ DE ALDO (EN OFF)

Entonces, Willi, ya sabes que podemos lanzar tres o cuatro o cinco o seis

granadas ahí abajo y aquí se acaba tu pequeña historia bélica. Pero para tu bien y

su desgracia, si tú mueres, ella muere también.

Así que, ¿qué me dices de hacer un canje?

WILLI

¡Sigue hablando!

VOZ DE ALDO (EN OFF)

¡Muy bien, Willi, este es mi trato! ¡Tú me dejas entrar con uno de mis hombres

para recoger a la chica! ¡Recogemos a la chica y nos vamos! ¡Así de fácil, Willi!

¡Tú te vas por tu lado y nosotros por el nuestro!

¡Y el pequeño Max crecerá jugando a la pelota con su papá! ¿Qué dices, Willi?

¿Tenemos trato?

Willi se lo piensa…

Bridget observa cómo Willi se lo piensa…

WILLI

¿Aldo?

VOZ DE ALDO (EN OFF)

¡Estoy aquí, Willi!

WILLI

Quiero creerte, pero ¿cómo sé qué…?

VOZ DE ALDO (EN OFF)

¿Qué otra opción tienes?

WILLI

¡Puedo matar a la chica!

VOZ DE ALDO (EN OFF)

Bien, Willi, en esto tienes razón. Pero quiero que sepas una cosa, para que no te

hagas una idea equivocada. A ninguno de nosotros le importa una mierda esa

chica. Pero es cierto que si la matas nos fastidiarás los planes. Pero para entonces

tú ya estarás muerto, así que, ¿qué te importa? Y no nos olvidemos del pequeño

Max, haciéndose mayor sin papá. Así que si lo que importa es que tú puedas

volver a casa con él, ¿tenemos un trato, Willi?

WILLI

De acuerdo, Aldo, ¡voy a confiar en ti!

¡Bajad, pero sin armas!

Aldo y Hirschberg bajan las escaleras mostrando las manos abiertas.

Willi mantiene su metralleta apuntando hacia ellos.

Aldo, con los brazos levantados, dice:

ALDO

¡Oye, Willi! ¿Qué pasa con esa metralleta? ¿No teníamos un trato?

WILLI

Seguimos teniendo un trato. Ahora recoged a la chica y largaos.

ALDO

No tan rápido, Willi, tenemos un trato, confiamos el uno en el otro. Un duelo

mexicano no es lo que se dice confianza.

WILLI

Para que sea un duelo mexicano tendríais que estar apuntándome con un arma.

ALDO

Tú nos estás apuntando con un arma; si decides disparar, estamos muertos. Allí

arriba tienen granadas, si las dejan caer aquí, estás muerto. Eso es un duelo

mexicano, y ese no era el trato.

WILLI

¡Recoged a esa puta traidora y largaos! ¿Lo ves?

¡Ahora que estás aquí abajo me vienes con trucos!

ALDO

¡Nada de trucos! ¡Nadie se quiere pasar de listo, Willi! Te lo juro, soy demasiado

estúpido para pasarme de listo. Pero

(refiriéndose

a Hirschberg)

él y yo hemos cumplido el trato. Hemos bajado sin armas. Ahora te toca a ti. Si

no hay confianza no hay trato.

Willi mantiene el arma apuntando hacia ellos mientras se lo piensa…

ALDO

Sé que estás asustado. Yo también estoy asustado, él está asustado, estamos todos

asustados.

Entonces, ¿qué piensas hacer, Willi?

O seguimos con el trato o mejor será que nos dispares ya.

Willi trata de decidirse…

Deja la metralleta sobre la barra del bar.

WILLI

De acuerdo. Recoged a esa puta traidora y quitádmela de la vista.

ALDO

Danke, Willi, danke. Hirschberg, cógela por los hombros…

ENTONCES…

Detrás de Aldo y Hirschberg, Bridget levanta la Walter del comandante Hellstrom y

VACÍA el cargador contra el sargento Willi, que CAE al suelo, MUERTO.

Aldo y Hirschberg se giran de golpe, atónitos.

Desde el suelo, la estrella alemana de cine, ensangrentada, sudorosa y con un dolor

insoportable (muy posiblemente perderá la pierna), les dice a los soldados americanos

a quienes acaba de conocer:

BRIDGET

Era un soldado enemigo, y sabía quién era yo. Tenía que matarlo.

INTERIOR. CASA FRANCESA EN EL CAMPO (DORMITORIO). NOCHE.

Un HOMBRE MAYOR duerme al abrigo de unas mantas, en su cama, en su

dormitorio…

ENTONCES…

… Se oye, FUERA DE CUADRO, el ruido de una PUERTA QUE SE ABRE DE

UNA PATADA…

… El SONIDO de lo que parecen ser SEIS PERROS LADRANDO…

… Y el sonido de unos PASOS QUE SE ACERCAN CORRIENDO EN NUESTRA

DIRECCIÓN…

… la puerta de su habitación SE ABRE DE GOLPE y el sargento Donowitz ENTRA

CORRIENDO, agarra al viejo en la cama y le pone una pistola del calibre 45 en la

cabeza.

SARGENTO DONOWITZ

(En INGLÉS)

¿Médico? ¿Eres médico?

HOMBRE MAYOR

(En FRANCÉS)

¿Qué? ¿Qué pasa?

Donny GOLPEA fuerte con su 45 la cabeza del viejo. El buen hombre se queda

sobresaltado y horrorizado y se despierta completamente.

SARGENTO DONOWITZ

(En INGLÉS)

¿Eres médico o no? ¿Eres un puto médico?

El hombre asiente.

SARGENTO DONOWITZ

Andiamo…

Donny SACA a EMPUJONES de la cama al viejo, que lleva una camisa de dormir

casi cómica (lo cual lo hace más simpático y hace más cruel la brutalidad empleada

contra él), y lo ARRASTRA hacia la puerta…

INTERIOR. SALA DE RECONOCIMIENTO DEL MÉDICO. NOCHE.

… Que da a la sala de reconocimiento del médico, instalada en una casa de campo

francesa, con mesa de reconocimiento e instrumental médico.

Sin embargo, es obvio que se trata de la sala de reconocimiento de un veterinario.

En las paredes hay varias jaulas con ocho perros que LADRAN excitados.

Los soldados colocan a Bridget, herida de bala en la pierna, sangrando y con un dolor

insoportable, en la mesa de reconocimiento.

Donny, que sigue sujetando al viejo, señala hacia la chica.

SARGENTO DONOWITZ

(En INGLÉS)

Le han disparado. Disparado. Bang bang…

(señalando

la pierna)

… en la pierna… ¿entiendes?

HOMBRE MAYOR

En FRANCÉS)

No, no, no, no hablo inglés.

Donny aprieta el cañón de su 45 en el muslo del viejo.

SARGENTO DONOWITZ

(En INGLÉS)

BANG BANG en la pierna… ¿comprende?

El viejo asiente.

HOMBRE MAYOR

(En FRANCÉS)

Pero yo soy veterinario… animales…

Cuido de animales…

Bridget chilla desde la mesa…

BRIDGET

(En INGLÉS)

¡Es un puto veterinario, imbécil!

SARGENTO DONOWITZ

No deja de ser un médico. Si le puede extraer una bala a una vaca, también puede

extraerte una bala a ti.

TENIENTE ALDO

Lo único que nos hace falta ahora es morfina.

Donny le grita al Viejo:

SARGENTO DONOWITZ

¡Morfina! ¡Necesitamos morfina!

El viejo intenta explicar en francés que él no es un médico de humanos…

… Donny coge su 45 y le pega un TIRO a uno de los PERROS enjaulados.

Todos se sobresaltan.

Donny le grita al viejo:

SARGENTO DONOWITZ

¡MORFINA!

¡BANG!

Le pega un TIRO a otro PERRO.

SARGENTO DONOWITZ

¡MORFINA!

El viejo le suplica que no dispare más y va a buscar la morfina.

CORTE A

El CUERPO del comandante de la Gestapo, DEITER HELLSTROM, yace muerto en

el suelo.

INTERIOR. LA LOUISIANE. NOCHE.

Estamos otra vez en la taberna del sótano. El coronel Hans Landa observa el cadáver.

Camina hacia el siguiente cadáver y aparece una sonrisa en su rostro.

Dice en ALEMÁN SUBTITULADO en CASTELLANO:

CORONEL LANDA

Ah, Hugo, veo que has prosperado. Teniente. Y con tu expediente de

insubordinación. Algo realmente excepcional.

Un soldado nazi llamado HERMANN se une al oficial de las SS.

CORONEL LANDA

Y aquel de allí…

(Señala a Wicki)

… se llama Wilhelm Wicki. Un judío nacido en Austria, que emigró a Estados

Unidos cuando las cosas empezaron a ponerse feas para los israelitas. Estos son

los dos alemanes nativos miembros de los Bastardos. Se sabe que utilizaban

uniformes alemanes para tender emboscadas a las patrullas.

INSERTO

Tres soldados nazis avanzan hacia una compañía de otros soldados nazis. Los tres

soldados están de espaldas a nosotros. En el dorso de los tres uniformes hay agujeros

de bala con sangre seca.

El SARGENTO de la compañía alemana le grita al trío:

SARGENTO DE LA COMPAÑÍA ALEMANA

¿Qué os trae desde tan lejos?

El TRIO ACRIBILLA con sus metralletas a la COMPAÑÍA ALEMANA.

VUELTA A LANDA

CORONEL LANDA

Pero este no parece haber sido el caso.

Qué extraño.

Mira hacia abajo y ve algo…

se agacha y examina el precioso par de zapatos de gala, de fräulein Von

Hammersmark, tirados en el suelo.

Uno de los zapatos está cubierto de sangre.

El otro, aunque salpicado de sangre, está más o menos limpio.

El coronel recoge el zapato limpio y sosteniéndolo en la mano, dice:

CORONEL LANDA

Parece que falta alguien. Alguien del mundo elegante.

Una VOZ DE SOLDADO, FUERA DE CUADRO, grita:

VOZ DE SOLDADO (FUERA DE CUADRO)

¡Coronel, aquí hay uno que sigue vivo!

Seguimos a Hans hasta el lugar donde yace el sargento Willi.

Le han disparado en el pecho, pero parece que el papá de Max sigue con vida.

INTERIOR. SALA DE RECONOCIMIENTO DEL MÉDICO. NOCHE.

Bridget, tendida en la mesa de reconocimiento, tras ser inyectada con morfina.

Los otros Bastardos que hay en la habitación, observan. Aldo interroga a la dama

alemana.

TENIENTE ALDO

Ahora, antes de que le saquemos la bala de la pierna, tendrá que contestar algunas

preguntas.

BRIDGET

¿Algunas preguntas sobre qué?

TENIENTE ALDO

Sobre cómo perdí a tres hombres allí abajo y ¿por qué no trata de contarnos qué

cojones pasó?

BRIDGET

El oficial inglés estropeó su numerito alemán, y un comandante de la Gestapo lo

notó.

TENIENTE ALDO

Antes de hablar de quién se cargó a John, ¿por qué convocó a mis hombres en un

sótano lleno de nazis?

BRIDGET

Ya veo, como usted no vio lo que pasó allí abajo, el hecho de que hubiera nazis le

parece extraño.

TENIENTE ALDO

Exacto, y en nuestro idioma tenemos una palabra para esa clase de «extraño», y

se llama «sospechoso».

BRIDGET

No se deje llevar por la imaginación, teniente.

Conoció al sargento Willi. Esa misma noche acababa de tener un hijo. Su oficial

al mando le dio, a él y a sus amigos, la noche libre para celebrarlo. Que los

alemanes estuvieran allí no fue más que una trágica coincidencia.

Aldo medita unos instantes…

TENIENTE ALDO

De acuerdo, me voy a creer esto. El sargento estaba allí con sus hombres,

esperándonos, o estaba allí celebrando el nacimiento de su hijo, pero no ambas

cosas a la vez.

TENIENTE ALDO

¿Cómo empezó el tiroteo?

BRIDGET

El inglés se descubrió.

TENIENTE ALDO

¿Cómo hizo eso?

BRIDGET

Pidió tres vasos,

Bridget levanta tres dedos, del índice al anular.

BRIDGET

Nosotros pediríamos tres vasos.

Levanta tres dedos, del pulgar al índice.

BRIDGET

Esta es la forma de decir tres en alemán, y la otra es extraña. Un alemán se daría,

y se dio, cuenta de eso.

TENIENTE ALDO

Bien, vamos a suponer que no hubo alemanes y que todo salió exactamente como

tenía que salir. ¿Cuál habría sido el siguiente paso?

BRIDGET

Esmóquines. Meterlos en el estreno llevando uniformes militares, en un sitio lleno

de militares, habría sido un suicidio. Pero apareciendo como miembros de la

industria alemana del cine, con esmoquin, no desentonan en la multitud. Encargué

a un sastre que tuviera preparados tres esmóquines para esta noche.

TENIENTE ALDO

¿Cómo pensaba colarlos en el estreno?

BRIDGET

Acérqueme el bolso.

Se lo dan. Bridget abre el bolso y saca tres entradas para el estreno de la película.

BRIDGET

El teniente Hicox iba a ser mi acompañante. Los otros dos serían un cámara

alemán y su ayudante.

TENIENTE ALDO

¿Todavía nos puede colar en ese estreno?

BRIDGET

¿Habla usted alemán mejor que sus amigos? No. ¿Me han disparado en la pierna?

Sí.

No me veo bailoteando por la alfombra roja en un futuro inmediato. Y mucho

menos mañana por la noche.

(Pausa)

Sin embargo, hay algo que ustedes no saben. Hay dos novedades respecto a la

Operación Kino. La primera es que la sala ha sido cambiada, ya no es el Ritz sino

una sala mucho más pequeña.

TENIENTE ALDO

¿Grandes cambios en el último minuto?

Eso no parece muy germánico. ¿Por qué diablos hace Goebbels cosas tan raras?

BRIDGET

Posiblemente tiene algo que ver con la segunda novedad.

TENIENTE ALDO

¿Y esta es…?

INSERTO

EN UN COMEDOR PRIVADO, EN ALEMANIA, el FÜHRER, alias Adolf Hitler,

alias Adolf Shickelgruber, alias el Cabo Bohemio, está cenando con Goebbels,

pocos días antes del estreno.

El FÜHRER

(En ALEMÁN)

He estado reconsiderando mi postura respecto al estreno de «El orgullo de la

nación» en París. En las últimas semanas y con los americanos en la costa, cada

vez pienso más en ese soldado Zoller. Ese chico ha hecho algo formidable para

nosotros. Y empiezo a pensar que mi participación en ese evento podría ser

valiosa.

VUELTA A BRIDGET

BRIDGET

El Führer asistirá al estreno.

Donny rompe el silencio del equipo:

SARGENTO DONOWITZ

¿Qué?

TENIENTE ALDO

¿Cuándo diablos se decidió eso?

BRIDGET

El cambio de sala, hace dos semanas.

La asistencia del Führer, hace cuatro días.

TENIENTE ALDO

¿Y cómo puede ser que en Londres no sepan nada de eso?

BRIDGET

Vamos a dejar clara una cosa, de una vez por todas.

Todo lo que saben en Londres lo saben por mí. Si yo no lo sé, en Londres no lo

saben.

Así que ahora soy yo quien os informa. Hitler va a venir a París.

SARGENTO DONOWITZ

¡LA MADRE QUE ME PARIÓ!

Aldo se levanta de la silla y empieza a andar de un lado a otro mientras digiere la

nueva información.

BRIDGET

¿En qué piensa?

TENIENTE ALDO

Pienso que si tenemos la oportunidad de arrimarnos al bueno del tío Adolfo, eso

cambia completamente las cosas.

BRIDGET

¿Y qué se supone que significa eso?

TENIENTE ALDO

Significa que nos va a colar usted en ese estreno.

BRIDGET

Es muy posible que acabe perdiendo la pierna, así que adiós a mi carrera en el

cine, fue divertido mientras duró, pero ¿cómo espera que me pasee por una

alfombra roja?

TENIENTE ALDO

El médico canino le va a sacar esa bala del muslo.

Luego le envolverá la pierna con escayola y usted se va a inventar un buen cuento

sobre cómo me rompí una pierna trepando por una montaña. Es algo muy alemán,

¿verdad? A todos os gusta escalar montañas, ¿no es cierto?

BRIDGET

A mí no. A mí me gusta fumar, beber y encargar platos en los restaurantes, pero

entiendo su idea.

TENIENTE ALDO

La atiborraremos de morfina hasta que le salga por las orejas. Y así podrá mover

el culito por esa alfombra encarnada.

BRIDGET

Fantástico. Así, cuando los nazis me manden al paredón no me dolerá tanto.

(Cambiando de tono)

Ya sé que voy a hacer una pregunta tonta, pero ¿hay entre vosotros alguien que

hable una lengua que no sea el inglés?

HIRSCHBERG

¿Y que no sea el yiddish?

BRIDGET

Preferiblemente.

Donny, refiriéndose a Aldo y a sí mismo:

SARGENTO DONOWITZ

Ambos hablamos un poco de italiano.

BRIDGET

Con un acento atroz, sin duda. Pero eso no significa necesariamente que estemos

muertos antes de empezar. Los alemanes no tienen buen oído para el italiano. Así

que van a farfullar en italiano y van a echarle cara al asunto, ¿es ese el plan?

TENIENTE ALDO

Algo así.

BRIDGET

No suena mal.

TENIENTE ALDO

Suena como una mierda, pero ¿qué otra cosa podemos hacer? ¿Irnos a casa?

BRIDGET

No, no está mal. Si no lo estropeáis, con eso os puedo colar en el edificio.

(Cambia el tono)

Entonces, ¿quién se encarga de qué?

TENIENTE ALDO

Yo soy el que habla más italiano, así que seré su acompañante. Donowitz es el

segundo que mejor lo habla, así que será su cámara italiano. Y Hirschberg es el

tercero, así que será el ayudante de Donny.

HIRSCHBERG

Yo no hablo italiano.

TENIENTE ALDO

Tal como he dicho, eres el tercero que mejor lo habla. Lo único que tendrás que

hacer es mantener la puta boca cerrada. De hecho, ¿por qué no empiezas a

practicar, ahora mismo?

BRIDGET

(Refiriéndose a Utivich)

¿Y qué hará el bajito?

UTIVICH

¿Se refiere a mí?

BRIDGET

Lo he dicho sin ánimo de ofender.

UTIVICH

¡Faltaba más, zorra alemana!

TENIENTE ALDO

Utivich será el chófer.

UTIVICH

No sé conducir.

Bridget GRITA con frustración.

BRIDGET

¡Americanos de mierda! ¡No servís para nada!

UTIVICH

¡No me jodáis! Yo soy de Manhattan.

TENIENTE ALDO

No te preocupes, hijo. Nos quedan catorce horas antes de la película de mañana.

Tiempo más que suficiente para que aprendas a conducir.

UTIVICH

No, no, no y no, teniente. ¡Con eso no me basta!

TENIENTE ALDO

Oh, sí, sí, sí y sí, soldado, con eso sí te basta.

Y sí, sí, sí y sí, sí que te bastará.

(Cambia de tono)

Mira, Utivich, los dos sabemos, ya que fuimos juntos a la escuela, que tú no me

copiabas en los exámenes. Y yo aprendí a conducir en cuatro horas, en la

carretera de una montaña de Tennessee, y no soy más que un minero

contrabandista tonto del culo. Hirschberg, tú sabes conducir, ¿verdad?

HIRSCHBERG

Sí.

TENIENTE ALDO

Enséñale.

BRIDGET

Aún hay un problema. Soy una estrella de cine. Es un estreno de cine. No puedo

presentarme con pinta de acabar de salir de un tiroteo nazi. En el hotel tengo un

vestido para el estreno. Pero mañana, en algún momento, tendré que arreglarme el

pelo.

Todos los Bastardos, excepto Donny, rompen a reír.

TENIENTE ALDO

Hermana, está usted de suerte.

¿A que no adivina quién fue a la escuela de peluquería?

La CÁMARA hace UN GIRO RÀPIDO hacia el SARGENTO DONOWITZ.

Bridget pone los ojos en blanco.

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