juarroz, roberto

 

undécima

poesía vertical I

1988

 

 

 

 

 

poesía vertical :tomo 2- 1ª ed.-

buenos aires: emecé editores, 2005

 

 

 

         

 

 

21

 

 

 

Hay flores que nacen enterradas.

Su perfume asoma entre las huellas

de los hombres más desguarnecidos

y sus colores enriquecen el color de la tierra

en algunos lugares, olvidados

por las lentejuelas ásperas del mundo

y por el humo frío de los dioses.

 

Sin embargo, todavía es posible

armar un ramo con esas flores

y depositarlo en algunos altares arrinconados

o en esas tumbas sin nombre

que duran mucho más que las otras.

 

También los ojos se entierran a veces

para salvar una mirada

o para inventar una visión.

 

Y hasta la música se entierra en ciertos casos

para que un pájaro caído

pueda recuperar sin obstáculos su vuelo.

O por lo menos lo imagine una vez más.