simon

armitage

 

the delegates

 

 

At the annual Conference of Advanced Criminal Psychology, Dr. Amsterdam and myself skipped the afternoon

seminar on Offending Behaviours Within Gated Communities and went into town to go nicking stuff.

In Halfords he pilfered a shiny aluminium gizmo for measuring the tread depth on a car tyre and I nabbed a four-digit

combination lock.

In the gardening section of John Lewis’s he filched a Butterflies of the British Countryside Wallchart while I pocketed a

squirrel-proof bird feeder.

In Poundstretcher he whipped a small tin of Magic Stain Remover and I helped myself to a signed 2005 official McFly

calendar.

In Specsavers he purloined a pair of silverrimmed varifocals and I lifted an origami snowflake from the window display.

In Waterstone’s he slipped an unauthorised biography of disgraced South African cricket captain Hansie Cronje inside

his raincoat and I sneaked out with an Original Magnetic Poetry Kit.

In Oxfam he appropriated a fivehundred piece Serengeti at Dusk jigsaw and I swiped a set of six coasters designed by

authenticated aborigines.

Then with our laminated delegate passes streaming over our shoulders on lanyards of pink and purple ribbon we legged

it out of the precinct and across the park.

And from the high iron bridge we slung the lot over the ornate railings into the filthy river below until every last item of

merchandise had either sunk without trace or was drifting away downstream.

“Remind me, Stephen, why we do this,” said Dr. Amsterdam. I said, “I really don’t recall.”

Peeling a brown calfskin glove from the cold, moulded fingers of his prosthetic hand he said,

“Let’s make this our last, shall we?” We shook on the deal, and even managed a partial embrace.

A mute swan pecked idly at a Paisley-patterned chiffon scarf before it picked up speed and slithered over the weir.

 

 

 

 

 

los delegados

 

 

 

En la Conferencia anual de Psicología Criminal Avanzada, el Dr. Amsterdam y yo nos saltamos el seminario de la tarde sobre

Comportamientos Ofensivos Dentro de las Comunidades Controladas y fuimos a la ciudad para birlar cosas.

En Halfords él robó un brillante artilugio de aluminio para medir la profundidad de la huella en el neumático de un coche y yo eché

el guante a un candado de combinación de cuatro dígitos.

En la sección de jardinería de John Lewis él sisó un póster de Mariposas de la Campiña Británica, mientras yo me embolsaba un

alimentador de pájaros a prueba de ardillas.

En Poundstretcher levantó una latita de Quitamanchas Mágico y yo me ayudé con un Calendario oficial de 2005 firmado, de McFly.

En Specsavers él robó un par de gafas con lentes progresivas de montura plateada y yo levanté un origami de un copo de nieve

del escaparate.

En Waterstone él deslizó una biografía no autorizada del deshonrado capitán de críquet de Sudáfrica Hansie Cronje dentro de

su impermeable y yo soplé un Kit Magnético Original de poesía.

En Oxfam él se apropió de un puzzle del Serengeti al Anochecer de quinientas piezas y yo afané un conjunto de seis posavasos

autentificados diseñados por aborígenes.

Luego, con nuestros pases laminados de delegado sobre nuestros hombros, con cordones de cinta rosa y púrpura, salimos andando

del precinto y a través del parque.

Y desde el alto puente de hierro colgamos el lote sobre las ornamentadas barandillas en el sucio río de debajo hasta que el último

artículo de mercancía se hundió sin dejar rastro o se fue flotando río abajo.

“Recuérdame, Stephen, por qué hacemos esto “, dijo el Dr. Amsterdam. Yo dije, “Realmente no recuerdo.”

Quitándose un guante marrón de cuero de becerro de los fríos, moldeados dedos de su mano protésica, él dijo,

“Vamos a hacer de esta nuestra última vez, ¿verdad?”

Nos sacudimos en el acuerdo, e incluso nos dimos un abrazo parcial.

Un cisne mudo picoteaba ociosamente en un pañuelo de gasa con estampado de Paisley antes de coger velocidad y deslizarse

sobre el vertedero.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Seeing Stars

POEMS

Simon Armitage

ALFRUD A. KNOPP NEW YORK 2011

Originally published in Great Britain

by Faber and Faber in 2010