Coriolano. Marcha triunfal

 


Piedra, bronce, piedra, acero, piedra, hojas de roble, cascos de caballos

sobre el empedrado.

Y las banderas. Y las trompetas. Y tantas águilas.

¿Cuántas? Contadlas. Y tal apretamiento de gente.

Apenas nos conocíamos ese día, ni conocíamos la Ciudad.

Este es el camino al templo, y nosotros, tantos agolpados en el camino.

Tantos esperando, ¿cuántos esperando? ¿Qué importaba, en tal día?

¿Vienen? No, todavía no. Ya ves algunas águilas. Y oyes las trompetas.

Ahí vienen. ¿Viene él?

La vida natural de nuestro ego despierto es percibir.

Podemos esperar con nuestras banquetas y nuestras salchichas.

¿Qué viene primero? ¿Lo ves? Dinos. Son

5.800.000 fusiles y carabinas,

102.000 ametralladoras,

28.000 morteros de trinchera,

53.000 cañones ligeros y pesados,

no sé contar cuántos proyectiles, minas y cohetes,

13.000 aviones,

24.000 motores de avión,

50.000 carros de municiones,

ahora

55.000 carros militares,

11.000 cocinas de campaña,

1.150 panaderías de campaña.

Cuánto tiempo ha tardado. ¿Será ahora él? No,

esos son los capitanes de club de golf, esos los scouts,

y ahora la société gymnastique de Poissy

y ahora viene el alcalde y los hombres con librea. Mirad,

ahí viene ya, mirad:

no hay interrogación en sus ojos

ni en sus manos, tranquilas sobre el cuello del caballo,

y los ojos vigilantes, aguardando, percibiendo, indiferentes.

Ah, escondidos bajo el ala de la paloma, escondidos en el pecho de la tórtola,

bajo la palmera a mediodía, bajo el agua que corre

en el punto fijo del mundo que gira. Oh escondidos.

Ahora suben al templo. Luego el sacrificio.

Ahora vienen las vírgenes trayendo ánforas, ánforas que contienen

polvo

polvo

polvo de polvo, y ahora

piedra, bronce, piedra, acero, piedra, hojas de roble, cascos de caballos

sobre el pavimento.

Eso es todo lo que pudimos ver. Pero ¡cuántas águilas! ¡y cuántas trompetas!

(Y el día de Pascua, no nos fuimos al campo,

así que llevamos al pequeño Cyril a la iglesia. Y tocaron una campanilla

y él dijo en voz muy fuerte, bollitos calientes.)

No tire esa salchicha,

vendrá muy bien. Es muy ocurrente. Por favor, ¿quiere

darnos luz?

Luz.

Luz.

et les soldats faisaient la haie? ILS LA FAISAIENT.

 

Coriolan . The triumphal march

 

 

Stone, bronze, stone, steel, stone, oakleaves, horses’ heels

Over the paving.

And the flags. And the trumpets. And so many eagles.

How many? Count them. And such a press of people.

We hardly knew ourselves that day, or knew the City.

This is the way to the temple, and we so many crowding the way.

So many waiting, how many waiting? What did it matter, on such a day?

Are they coming? No, not yet. You can see some eagles. And hear the trumpets.

Here they come. Is he coming?

The natural wakeful life of our ego is perceiving.

We can wait with our stools and sausages.

What comes first? Can you see? Tell us, it is

5,800,000 rifles and carbines,

102,000 machine guns,

28,000 trench mortars,

53,000 field and heavy guns,

I cannot tell how many projectiles, mines and fuses,

13,000 aeroplanes,

24,000 aeroplane engines,

50,000 ammunition wagons,


now

55,000 army wagons,

11,000 field kitchens,

1,150 field bakeries.

What a time that took. Will it be he now? No,

Those are the golf club Captains, these the Scouts,

And now societé gymnastique de Poissy

And now come the Mayor and the Liverymen. Look

There is he now: look:

There is no interrogation in his eyes

Or in the hands, quiet over the horse’s neck,

And the eyes watchful, waiting, perceiving, indifferent.

[…]

Now they go up to the temple, Then the sacrifice.

Now come the virgins bearing urns, urns containing

Dust

Dust

Dust of dust, and now

Stone, bronze, stone, steel, stone, oakleaves, horses’ heels

Over the paving.

That is all we could see. But how many eagles! and how many trumpets!

(And Easter Sunday, we didn’t get to the country,

So we took young Cyril to church. And they rang a bell

And he said right out loud, crumpets.)

Don’t throw away that sausage,

It’ll come in handy. He’s artful. Please, will you

Give us a light?

Light

Light

Et les soldats faisaient la haie? ILS LA FAISAENT.

thomas stearns eliot

marcha triunfal

coriolano

Poesías reunidas (1902-1962)

Alianza Editorial, 2008, Madrid

Traducción de José María Valverde