elegía para Jane

(Mi estudiante, lanzada por un caballo)

 

 

Recuerdo los rizos del cuello, lacios y húmedos como zarcillos;

y su mirada rápida, una sonrisa oblicua de pececillo,

y cómo, al sobresaltarla para que hablara,

las ligeras sílabas saltaban por ella,

Y ella se balanceaba en el deleite  de su pensamiento,

un pajarito feliz, con su cola al viento,

Su canción hacía temblar los vástagos y las ramas pequeñas.

La sombra cantaba con ella;

Las hojas, sus susurros se volvían a besarla; 

y la tierra cantaba en los valles descoloridos bajo la rosa.

 

Oh, cuando estaba triste, se lanzaba a profundidades tan puras,

que ni un padre podía encontrarla

raspando su mejilla contra la paja:

agitando el agua más clara.

 

Mi gorrión, tú no estás aquí

Esperando como un helecho, haciendo una sombra espinosa.

Los bordes de las piedras húmedas no pueden consolarme

Ni el musgo, herido con la última luz.

 

Si sólo pudiera sacarte con un suave empujón de ese sueño,

Mi querida niña herida, mi rauda paloma.

Sobre esta tumba húmeda, digo las palabras de mi amor:

yo, sin derechos en este asunto

Ni de padre ni de amante.

elegy for Jane

 
  
 
I remember the neckcurls, limp and damp as tendrils;
And her quick look, a sidelong pickerel smile;
And how, once startled into talk, the light syllables leaped for her,
And she balanced in the delight of her thought,

A wren, happy, tail into the wind,
Her song trembling the twigs and small branches.
The shade sang with her;
The leaves, their whispers turned to kissing,
And the mould sang in the bleached valleys under the rose.

 

Oh, when she was sad, she cast herself down into such a pure depth,
Even a father could not find her:
Scraping her cheek against straw,
Stirring the clearest water.

 

My sparrow, you are not here,
Waiting like a fern, making a spiney shadow.
The sides of wet stones cannot console me,
Nor the moss, wound with the last light.

 

If only I could nudge you from this sleep,
My maimed darling, my skittery pigeon.
Over this damp grave I speak the words of my love:
I, with no rights in this matter,
Neither father nor lover.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

       Theodore Roethke,”Elegía para Jane”